Los programas y sistemas de Prevención
aplicados en las empresas, se han orientado
tradicionalmente a la Prevención de Accidentes,
con un marcado énfasis en el control
de aquellos que derivan en lesiones a los trabajadores.
Si
bien esto tiene un alto valor desde el punto
de vista humano y social, tiende a dejar de
lado otros efectos de los accidentes tales
como los daños a equipos, maquinarias,
herramientas, instalaciones, materias primas,
productos elaborados, etc, además de
las paralizaciones e interrupciones de procesos
debidas a los accidentes, que tienen un significado
económico importante.
Ante
ello, y teniendo en cuenta los desafíos
de las empresas que genera la globalización
y la competitividad inherente a ella, el IST
ha desarrollado una estrategia preventiva
y su correspondiente Sistema de Gestión,
que ha denominado NeoPrevención. Esta
apunta al control de:
Derroches:
Asociados a problemas de Productividad, por
no optimización del uso de los recursos.
Defectos:
Asociados a problemas de Calidad, por no cumplimiento
de los estándares que han de satisfacer
a los clientes.
Daños:
Asociados a problemas de Seguridad, que resultan
de accidentes que dañan tanto a personas
como a recursos de la empresa.
Las
pérdidas debidas a Derroches, Defectos
y Daños equivalen a varias veces las
ganancias en la mayoría de las empresas.
Costos de los Daños: Son estimados
por organismos internacionales (tales como
el Consejo Interamericano de Seguridad, la
OPS y otros), en el equivalente al 8% del
PIB para los países latinoamericanos.
Costos
de los Defectos: La organización de
Philip Crosby (asesor de seguridad del programa
Espacial Apollo en los años 60 y creador
del concepto y método “Cero Defecto”),
ha llegado a determinar en los últimos
años que los defectos equivalen a un
20% de las ventas en el caso de las industrias
manufactureras y entre un 30 y un 35% de los
costos operacionales en las empresas de servicio.
Costo
de los Derroches: Estudios diversos indican
que alrededor de un 25% de lo que hacen las
empresas (y las personas que trabajan en ellas),
son innecesario no agregan valor a los procesos
y, por lo tanto, no contribuyen a los resultados.
Aparte de este derroche, existe el derroche
de energía, de materiales, de equipos,
de espacio, de tiempo, de ideas y de las capacidades
humanas (conocimientos, experiencias, etc)
en general.
Sin embargo, lo más importante desde
un punto de vista práctico, es entender
que estas pérdidas en realidad son
ganancias que la empresa ha dejado de
obtener. Y constituyen, por lo tanto,
una gran reserva de oportunidades para mejorar
los resultados de las empresas y su capacidad
de competir.
La
NeoPrevención, por lo tanto, no sólo
se orienta a los tradicionales problemas de
Seguridad, sino que fundamenta su acción
en una visión sistémica,
que integra Productividad, Calidad y Seguridad,
consideradas éstas como tres variables
fundamentales en los procesos operacionales
de toda empresa.
Una
definición inicial de NeoPrevención
es: Un concepto, que se transforma en
una filosofía gerencial y en una cultura
que impregna toda la organización,
orientada a hacer bien, lo que es necesario
hacer, para lograr lo que se quiere lograr.
Esto es, hacer lo que hay que hacer, sin Derroches,
sin Defectos y sin Daños.
La
NeoPrevención pone el acento en lo
que puede y debe hacer la empresa para mejorar
su propia competitividad, independiente de
otras variables externas que, normalmente,
escapan a su ámbito de control.