Fueron
hombres visionarios los que en 1983 firmaron
el primer convenio de forestación, protección
y mejoramiento ambiental. Hoy los resultados
están a la vista: cerca de tres mil hectáreas
plantadas con más de tres millones de
árboles, en su mayoría nativos.
Los
miles de trabajadores de División El
Teniente que diariamente transitan por la
Carretera El Cobre desde Rancagua hasta las
instalaciones donde se efectúan las
labores mineras son testigos satisfechos de
cómo el entorno de esta ruta ha ido
cambiando, reverdeciéndose hasta llegar
a constituirse en un paisaje digno de las
mejores postales. Proteger esta carretera,
así como hacer más agradable
su entorno impactado por su construcción
fue uno de los primeros objetivos que se planteó
el Convenio Ambiental entre Codelco-Chile
División El Teniente y Conaf Sexta
Región hace ya 22 años. Y se
ha cumplido con creces.
En
una ceremonia efectuada el 17 de marzo, en
el Centro de Difusión de Hacienda Cauquenes
se renovó por cinco años más
el compromiso de estas dos instituciones con
el desarrollo sustentable. Este acto, que
se desarrolla en el marco de la celebración
de los 100 años de El Teniente y la
Gran Minería del Cobre, contó
con la presencia del director ejecutivo de
Conaf, Carlos Weber Bonte, el gerente general
de División El Teniente, Ricardo Alvarez
Fuentes, autoridades regionales e invitados
especiales.
En la oportunidad, el ejecutivo de la empresa
cuprífera destacó este convenio
se firmó por primera vez en 1983, anticipándose
las actuales exigencias ambientales, lo que
hace que este acuerdo no tenga comparación
en el ámbito nacional. Cerca de tres
mil hectáreas plantadas con más
de tres millones de árboles son algunos
de los logros que puede exhibir.
Si
bien una de las labores principales del convenio
es la forestación, su trabajo ha contribuido
a producir un paulatino cambio de mentalidad
y compromiso con el ambiente, logrando sensibilizar
a la comunidad en general y en particular a
los trabajadores de El Teniente. Esto ha alcanzado
hasta Codelco en pleno, es así como a
fines de 1999 se firmó un convenio marco
que ha permitido que el resto de sus divisiones
se incorpore, en sus respectivas regiones, en
esta cruzada de protección ambiental.
Unidos
a la comunidad
Por su parte, el director ejecutivo de Conaf,
Carlos Weber, destacó que uno de los
desafíos de este Convenio, que se renovó
hasta el 2009, es seguir consolidando instancias
de comunicación con la comunidad, que
permitan realizar educación medioambiental.
Con
el fin de sensibilizar a la población
entorno a este tema se ha estado trabajando
.con municipalidades, juntas de vecinos, colegios,
entre otras entidades. Una de las formas de
llegar a ellos es a través del Programa
de Forestación Comunitaria por medio
del cual se donan plantas, especialmente nativas,
y se efectúa una capacitación
para su cuidado.
Sin duda, los estudiantes han sido uno de
los principales receptores de los esfuerzos
que se han realizado en esa línea.
Para ellos se ha producido material didáctico
como videos, fichas educativas sobre especies
nativas, revistas, entre otros. Este material
se le entrega a los alumnos durante charlas
que se realizan en el Centro de Difusión
de la Hacienda Cauquenes. En ese sitio se
encuentra también el vivero forestal
del Convenio, por lo que la visita se completa
con un recorrido por sus instalaciones. La
idea es que vean en terreno cómo es
el proceso de producción de las plantas,
y cuáles son los cuidados que requieren.
De esa forma estamos sembrando futuro.