Chile
Un informe de Plataforma Energía señala que el impacto del alza en precios internacionales ya comienza a trasladarse al suministro eléctrico, con posibles ajustes en contratos indexados y efectos inflacionarios adicionales en Chile.

viernes 22 de mayo del 2026.- El conflicto en Medio Oriente continúa generando efectos en los mercados energéticos globales, y sus repercusiones comienzan a trasladarse más allá de los combustibles hacia el sistema eléctrico en Chile. Un reciente estudio de Plataforma Energía advierte que, en este contexto, durante el mes de julio podrían observarse ajustes en los precios de suministro eléctrico del orden de 2% a 3%, asociados al traspaso de la inflación internacional en contratos indexados.
El informe también proyecta que, en caso de que el conflicto se extienda por seis meses o más, es esperable que se produzca un nuevo ajuste de magnitud similar hacia comienzos de 2027, particularmente en el segmento de clientes libres, evidenciando un impacto más prolongado en este tipo de consumidores.
Luigi Sciaccaluga, gerente de Desarrollo y Nuevos Negocios de Plataforma Energía, comentó que “la duración del conflicto es clave para dimensionar su impacto económico. Cuando se trata de un evento más limitado, los mercados tienden a corregirse relativamente rápido. En un escenario más prolongado, los precios energéticos más altos se vuelven parte de las expectativas, generando efectos más persistentes en la inflación y en los costos para la economía”.
El análisis considera tres escenarios: base, conflicto acotado y guerra extendida, concluyendo que la duración del conflicto es la variable más determinante. En escenarios de corta duración, los efectos tienden a ser transitorios. Sin embargo, en un escenario prolongado, los mercados internalizan el shock, generando presiones inflacionarias más persistentes y mayores costos energéticos en el mediano plazo.
Como consecuencia, el precio del petróleo en Chile experimentó en marzo el mayor aumento en el precio de los combustibles desde 1973, con incrementos de hasta $580 por litro en diésel. El estudio proyecta que estos efectos tendrán un impacto directo en la inflación. En el corto plazo, el alza en combustibles podría añadir entre 1 y 2 puntos porcentuales al IPC, concentrándose principalmente en los meses de marzo y abril. A esto se suman efectos indirectos, derivados del aumento en costos de transporte y logística, que presionan al alza los precios de bienes y servicios, especialmente alimentos.
“Este tipo de shocks energéticos no sólo impacta directamente el precio de los combustibles, sino que se filtra al resto de la economía a través de múltiples canales. El encarecimiento del transporte y la logística termina afectando la cadena completa de precios, por lo que el efecto inflacionario puede ser más persistente de lo que inicialmente se anticipa”, señaló Sciaccaluga.
Adicionalmente, el informe destaca que el impacto del conflicto no se limita a los precios internacionales. La mayor incertidumbre global tiende a fortalecer el dólar, lo que genera una depreciación del peso chileno y encarece aún más los costos de importación energética.
Finalmente, el estudio advierte que parte relevante de estos impactos ya se encuentra en proceso de materialización en Chile, particularmente en el mercado de combustibles, y que la evolución futura dependerá de factores externos como la estabilidad de las rutas de transporte energético y la evolución del conflicto.
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