Chile

El rajo de Chuquicamata irá mermando poco a poco su producción, mientras la explotación subterránea tendrá el camino inverso, es decir, incrementará la extracción de cobre.

Lunes 17 de Julio de 2017.- Para llegar al corazón de Chuquicamata Subterránea - situada justo debajo del actual rajo abierto-, se desciende por un túnel de 7,5 kilómetros de longitud, bajando 1.400 metros desde la superficie. Así se llega a una zona, denominada Barrio Industrial, que está 200 metros más abajo del fondo del rajo de la mina, donde hay oficinas, baños, casino y otras dependencias de servicios de esta verdadera ciudad bajo tierra.

En ese nivel existe un entramado de túneles, como una cuadrícula de ajedrez, de donde se extraerá el mineral. Cuando esté listo, estas galerías sumarán unos 140 kilómetros de extensión total; hoy están construidos 75 kilómetros. Para que los trabajadores puedan respirar allí abajo, se están construyendo dos túneles que lleven aire fresco a la mina.

El 2018 se "energizará" esta faena, es decir, tendrá su propia subestación eléctrica, que se llama "Tchitack", "corazón" en lengua kunza.

A partir del 2019, Chuqui Subterránea empezará a producir, y en marzo de 2020 se hará la entrega completa de este proyecto. El mineral sacado de allí será subido hasta el fondo del "hoyo" de la mina a rajo abierto y se transportará en camiones por los caminos que hay en el tajo. Esto mientras se construye una correa transportadora que lleve el mineral desde las entrañas de la tierra hasta la superficie.

El rajo de Chuquicamata irá mermando poco a poco su producción, mientras la explotación subterránea tendrá el camino inverso, es decir, incrementará la extracción de cobre. Y esto porque para transportar el mineral, un camión recorre entre 12 y 13 kilómetros desde el fondo del rajo hasta la planta concentradora, en lo que tarda más de 100 minutos . Cada vez esa distancia se acrecienta, lo que hace menos rentable ese modelo de producción. "El ramp up (puesta en régimen) tardará siete años", explicó Germán Flores, gerente general del proyecto, quien precisa que hacia los años 2026-2027 culminará definitivamente la explotación a cielo abierto y Chuquicamata será 100% subterránea.

"El desafío no solo es técnico, sino también cultural, porque en este distrito de Chuquicamata solo hay operaciones de rajo abierto y tenemos que crear una cultura de minería subterránea", indica Flores.

La minería subterránea implica más equipo de seguridad para sus trabajadores: una "trompa" para respirar en un ambiente donde hay partículas de mineral en suspensión; un equipo de emergencia que "te salva la vida por 45 minutos, porque filtra el aire de dióxido de carbono mientras llega el rescate", explica Flores, y un casco con luz continua, entre otros artilugios.

No es un lugar para claustrofóbicos ni para desordenados, concordaron varios ejecutivos de Codelco. Porque la sensación de estar sepultado bajo tierra nunca se deja de percibir y se requiere más organización y disciplina para evitar accidentes.

Por lo mismo, se estima que solo un 25% a 30% de los trabajadores de la actual Chuquicamata trabajen en la explotación subterránea. Pizarro señala que como quedan aún 10 años para el cambio total en el régimen de producción, al resto probablemente le llegará su edad de retiro.

El Mercurio

Portal Minero
Your Rating: Results: PatheticBadOKGoodOutstanding! 1 rates