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Chile

Junto con iniciar un roadshow por Asia y Europa para atraer interesados.

Lunes 28 de Enero de 2019.- El aterrizaje quizás no fue el que esperaba. Tras un proceso que se alargó más de lo habitual y que estuvo plagado de trascendidos, finalmente, en mayo del año pasado, Sebastián Sichel asumió la vicepresidencia ejecutiva de la Corfo, uno de los cargos públicos más cotizados, debido a la alta visibilidad que entrega. Además de generar ciertos resquemores iniciales por su pasado como militante DC y su cercanía con Andrés Velasco -fue uno de los fundadores de Ciudadanos-, su arribo a la Corfo se produjo justo en momentos en los que estalló la polémica por los contratos de extracción de litio firmados por la estatal con SQM y Albemarle.

“Inicialmente me sorprendió cómo se miraba esto por la capa de afuera, como que se estaba tratando de purgar todos los pecados del sistema político con los contratos de la Corfo, sin preocuparnos de lo que para mí es lo esencial en el debate a largo plazo, que es que aquí se están generando altos recursos para el Estado, y esos recursos pueden recorrer el camino del guano y terminar financiando cualquier cosa, o bien transformarse en ‘la’ oportunidad que tenemos de ser líderes en la industria de la electromovilidad”, recuerda sentado en su oficina del octavo piso del edificio de la Corfo en calle Moneda.

“Después de 10 meses de gestión, creo que hemos logrado poner la discusión en lo que es realmente relevante para Chile. Más allá de que sea en esta empresa, sea en otra, sean las que vengan, si en realidad va a ser solo extracción de recursos o vamos a hacer algo más con esto, y ahí la Corfo está enfocada”, agrega, explicando que ahora las apuestas están en el Instituto Tecnológico del Litio, un organismo que, en los próximos 10 años, recibirá parte de los cerca de US$ 450 millones destinados a I+D que se generarán gracias a los contratos con las mineras.

-¿Cuál va a ser el rol que va jugar el nuevo Instituto Tecnológico del Litio que se instalará en Antofagasta?
“Yo creo que es la piedra angular de la industria. Porque estos recursos se pueden quemar otra vez en financiar investigación basal de las universidades o tratar de financiar salidas productivas para las empresas, o puede ser efectivamente lo que coordine y organice, y establezca una hoja de ruta sobre cómo va a avanzar realmente esta industria”.

“Establecimos tres principios básicos en este centro que creemos que pueden ordenar esta oportunidad hacia adelante. Primero, tiene que participar la academia y la industria en conjunto y, además, aportando inversión privada. Segundo, estamos haciendo un esfuerzo, como gobierno, gigantesco apostando a que se instale en Antofagasta. Y tercero, estamos poniendo el incentivo, que eso es primera vez que la Corfo lo hace, en que dentro de las metas del centro sea que se generen 100 startups en los próximos 10 años y que haya fondos de venture capital que partan de este mismo centro”.

-¿Cómo se está articulando la estructura del instituto?
“Esa fue una apuesta arriesgada, porque lo que dijimos fue ‘propóngannos un modelo de gobernanza’. La idea es que sean los mismos consorciados los que nos ofrezcan un modelo de gobierno, de manera que sea viable, que haya un reparto justo de los recursos y que haya una estrategia para llegar a estas metas que estamos esperando en los 10 años”.

-¿Cuáles son los timings con los que trabajan?
“El 20 de mayo termina la declaración de interés y el 1 de diciembre se cierra la licitación. Cambiamos el modelo clásico Corfo. En el mundo lo hacen a través de dos licitaciones, de manera de atraer oferta y luego licitar  específicamente. Y estamos haciendo un esfuerzo súper grande para atraer centros internacionales, hay un equipo de Invest Chile que parte ahora a Corea, Japón y China a hacer un roadshow del centro. “Hay otro que parte después a Europa y, además, hay reuniones con embajadores. Tengo la agenda llena las próximas dos semanas, porque hay mucho interés de centros internacionales a través de sus embajadas de participar en la licitación. La idea nuestra es adjudicar el 31 de diciembre de 2019, o sea, anunciar ganadores ese día, y eso implica que el 2020 empieza ya la operación”.
Hacer más eficientes los mismos recursos

Más allá del litio, los primeros meses de Sichel en la administración Piñera fueron intensos, porque también llegó con la misión de simplificar y darle más dinamismo a los procesos internos de la Corfo. La tarea, asegura, se ha cumplido en parte, gracias a una reducción de los instrumentos de financiamiento que, en el área de emprendimiento e innovación, pasaron de más de 60 a solo 17. “No creo en las teorías refundacionales de ningún tipo, pero la Corfo necesitaba una aceleración en lo que estaba haciendo, un foco. Por lo tanto, inicialmente sabía que se venía mucha pega por delante, porque lo que había que hacer era construir sobre lo que se estaba avanzando, pero también agilizar una Corfo que se había transformando un poco en una institución burocrática y lejana, finalmente, del emprendedor común y corriente”, explica.

Tras la reducción del número de instrumentos de la Corfo, el foco ahora estará también en la disminución de los tiempos, de manera que un emprendedor no destine más del 15% de su trabajo mensual en procesos burocráticos ligados al organismo.

-¿Cómo se conjuga la estrategia de apoyar más emprendimientos de la Corfo, con la política de austeridad del Gobierno?
“Cuando uno miraba el gasto en la Corfo, tenía alto gasto, una de las instituciones con más presupuesto del Estado. Pero cuando uno iba cortando los eslabones hacia atrás, se iba quedando plata atrapada en el camino. ¿Y qué significa esto? Mucho gasto operacional interno, muchos consultores intermedios, mucho evaluador intermedio”.

“Mi medición va a ser cuántos proyectos financiamos y la idea es que todas las gerencias subamos un 10% respecto del año anterior, por lo tanto, la pregunta es cómo financiamos más proyectos teniendo la misma plata. Básicamente, eliminando ineficiencias en el sistema”.

“La Corfo era un árbol de Pascua con miles de proyectos y miles de sectores, y en muchos de esos sectores no fue eficaz. La estrategia de desarrollo del país no puede ser un disparo a la bandada a ver a qué le achuntamos, esa es una mala mirada”.

-¿Eso es un poco cómo la estrategia de clusters, que ha sido criticada por algunos referentes de la centroderecha?
“La Corfo es de las pocas instituciones que hace política de Estado en Chile, y eso es verdad. Entonces, si esta gestión quiere hacer algo efectivamente, hay que asumir que hay que construir sobre lo avanzado. Entonces, creo que en las formas había mucha discusión y, de verdad, creo que esa es como la pelea de los ‘Chicagos y Socialdemócratas en materia económica, o entre Rusia y Estados Unidos’… Me importa poco. Soy súper sincero. A mí lo que me importa es, finalmente, la gradualidad de ir probando. Me han preguntado harto si creo que en una u otra (estrategia), y yo respondo: ¿por qué hay que tomar esas decisiones en blanco y negro en un país en desarrollo como Chile?”.

“Yo creo que es una torpeza, y eso ha sido lo malo que muchas veces trataron de hacer con la Corfo, que era tratar de buscar una estrategia ganadora y dejar botada la otra”.

El Mercurio

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