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Chile

Las alertas tempranas y una buena visibilidad de lo que hay que ajustar, pueden marcar una sustancial diferencia para un negocio y para la vida de los que allí trabajan.

Jueves 08 de Mayo de 2014.- Hace un par de semanas la industria minera se reunió en un gran evento masivo en Chile. En este contexto, es importante recordar que una de las lecciones más importantes que hemos aprendido en relación con la minería tiene que ver con cómo hacer más eficientes las asignaciones de gastos en logística, gestión y optimización de las labores de mantenimiento. Esto, para poder invertir mayores montos en seguridad de los trabajadores y evitar que una crisis le pueda costar el negocio a una compañía. Que, por cierto, continúa creciendo en el sector minero, con más de US$100.000 millones en inversión esperada para la próxima década según datos de Sonami.

Las falencias en la forma de organizar el trabajo se registran en las corporaciones extractoras de minerales en todo el continente, principalmente en la pequeña y mediana minería. Considerando que América Latina es una región donde buena parte de sus economías están basadas en la exportación de estos recursos y en la que se emplea una cantidad considerable de personas en las faenas, es necesario, por una razón vital, potenciar las medidas para que sea un trabajo seguro para los que lo realicen.

Un ejemplo de esta deficiencia es el uso de papel para la emisión de órdenes de trabajo y la generación de planillas de seguimiento en programas comunicacionales no adecuados. Otro, cuando el sistema de gestión financiero no cuenta con un módulo de mantenimiento y la mina se encuentra a una gran distancia de los centros de servicio. Todo aislado pareciera no ser tan grave, pero sumado podría resultar en un gran problema en Chile, un país que se espera produzca más de 6 millones de toneladas métricas solo en el caso del cobre para este año según Sonami.

Algunas de las soluciones asociadas a estos problemas son los sistemas de gestión de mantenimiento integral, que contemplan un software y un servidor con un buen procesador. Solo con esto puede realizar la migración de la base de datos y planillas de cálculo, contar con cinco terminales operables simultáneamente desde cualquier PC de la intranet; optimizar la coordinación de logística mediante reportes periódicos, minimizando las demoras; análisis de flotas y monitoreo de condiciones. Esto permite ahorrar en compras de insumos y aumentar la seguridad y la producción de la mina.

Otro importante beneficio de contar con un software avanzado para la gestión de mantenimiento es el control de los gastos energéticos. En el sector minero tiene especial importancia tomando en cuenta la geografía donde se desarrolla. En el norte de Chile, por ejemplo, el impacto debe considerarse siendo sumamente necesario trabajar sin afectar o afectando lo menos posible ese ambiente (desierto). El control del consumo energético no es solo una medida ecológica, sino también tiene su impacto en el aspecto económico, y con el uso adecuado de energía existe un gran potencial para reducir costos.

Estos son avances que pueden parecer básicos y que otros sectores más modernizados en gestión los tienen implementados desde hace tiempo, porque impactan más evidentemente en sus resultados. Sin embargo, la pequeña y mediana minería se está quedando atrás en la modernización de la gestión y, sobre todo, del mantenimiento. Las alertas tempranas y una buena visibilidad de lo que hay que ajustar, pueden marcar una sustancial diferencia para un negocio y para la vida de los que allí trabajan.

Pulso / Opinión

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