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Chile

Entre 2000 a 2013, la PTF descendió en promedio 1,6% anualmente, en tanto la medición por trabajador lo hizo en 0,3%. Esto, a pesar del aumento de la inversión en el rubro.

Miércoles 27 de Agosto de 2014.- Hace unos días, el ex ejecutivo de Codelco Thomas Keller se refirió a la baja productividad que afecta a la minería chilena, advirtiendo de que el camino para mejorar la competitividad pasa por aunar fuerzas entre las empresas y el Estado.
 
No sólo él, también otros actores del mundo empresarial y economistas han salido a advertir de la baja productividad de la economía chilena, que en términos laborales no alcanza a ser la mitad de la registrada por los países de la OCDE. En todo este asunto, la minería es el rubro que ha registrado el peor desempeño en productividad.
 
Desde el 2000 a 2013 la productividad total de factores (PTF) del sector acumula una caída de 82,7%. La productividad por trabajador, un 96,3%. Mientras, la inversión minera aporta en promedio 6 puntos porcentuales al año sobre el crecimiento de la productividad.
 
Esto, de acuerdo al Índice de Productividad del sector de CLAPES –UC (Centro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales), presentado por su Director, Felipe Larraín, junto a Hernán de Solminihac y Luis Gonzáles, investigadores de la institución.
 
Según el estudio, la PTF en la industria disminuyó en promedio 1,6% anual, en tanto que la productividad laboral (PIB de la minería por trabajadores de ésta) lo hizo a un promedio anual de 0,3%.
 
Esta última variable registró una acelerada caída en el periodo comprendido entre 2000 a 2010, cuando anotó una baja promedio del 1,8% anual. A partir de entonces, se evidencia una paulatina mejora en ese indicador.

 
Las causas del descenso y efectos a futuro
 
Detrás de este brusco descenso CLAPES-UC advierte varios factores: la evolución de los salarios reales, el precio de la energía del sistema interconectado del norte grande (SING) y la ley del mineral, explica De Solminihac.
 
Con miras al futuro del sector, a pesar de la incertidumbre del precio del metal rojo y el descenso de la ley del cobre, desde la institución se muestran optimistas al considerar que existe espacio para mejorar la productividad en la reducción de costos de energía, el alineamiento de la producción adicional y la variación de salarios.
 
“Hay que seguir trabajando como país en la industria minera para que la inversión sea atractiva y esto pueda traducirse en beneficios para el Estado. Si no hacemos nada el panorama es complejo, porque hay otros países que están trabajando para mejorar esa productividad. Tenemos que seguir trabajando de forma coordinada entre el sector público y privado para que logremos mejoras significativas en la productividad”, señala.
 
“Los inversionistas claramente consideran esta variable dentro de su análisis para invertir”, agrega De Solminihac sobre la necesidad de implantar medidas para impulsar esta variable. Pese a todo, el ex Ministro de Minería dice estar optimista con la conciencia que se está generando sobre la importancia de resolver este problema.

Diario Financiero

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