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La creciente exigencia operacional de la minería está llevando a las empresas que prestan servicios de movilidad a fortalecer sus sistemas de gestión, incorporar tecnología y elevar sus estándares de seguridad.

Proveedores de movilidad minera elevan sus estándares de seguridad, trazabilidad y gestión

La operación minera requiere cada vez mayor trazabilidad sobre los servicios que sostienen sus faenas. Para los proveedores de movilidad, esto se traduce en la necesidad de contar con procesos más estructurados en ámbitos como calidad, seguridad, gestión ambiental y continuidad operacional.

En esa línea, Gama Mobility concluyó recientemente el proceso de auditoría realizado por SGS Chile, obteniendo la certificación para las normas ISO 9001, ISO 14001 e ISO 45001.

Las tres normas abordan distintos aspectos de la operación. Mientras la ISO 9001 establece un sistema de gestión de calidad, la ISO 14001 se enfoca en la gestión ambiental y la ISO 45001 en seguridad y salud en el trabajo. Para una compañía que presta servicios de movilidad a industrias de alta exigencia operacional, contar con procesos auditados en estas áreas supone avanzar hacia una gestión más sistemática y medible.

“Más que una certificación en sí misma, para nosotros este proceso representa una forma de ordenar y mejorar permanentemente cómo hacemos las cosas. En industrias como la minería, donde la seguridad, la continuidad operacional y la trazabilidad son fundamentales, los proveedores tenemos que ser capaces de demostrar que nuestros procesos funcionan correctamente”, señala Francisco Urzúa, gerente general de Gama Mobility.

Tecnología para gestionar una flota cada vez más compleja

La incorporación de tecnología es otro de los ámbitos en que las empresas de movilidad están poniendo el foco. Gama Mobility implementó recientemente un portal digital para clientes que permite centralizar información de las flotas y estados de reparación, acceder a antecedentes como documentación y certificados de los vehículos, telemetría y alertas de mantención.

El objetivo es que parte de la información que antes requería distintos canales pueda ser consultada en un mismo lugar, facilitando el seguimiento de la operación y la toma de decisiones.

A esto se suman sistemas de detección de somnolencia y fatiga, utilizados como una herramienta complementaria de seguridad para conductores que realizan desplazamientos prolongados.

“Estamos viendo una evolución desde una gestión basada principalmente en disponer de vehículos hacia una gestión mucho más integral de la movilidad. Hoy importa el vehículo, pero también qué información tenemos sobre él, cómo anticipamos sus mantenciones, cómo gestionamos los riesgos y qué capacidad de respuesta tenemos frente a una contingencia”, explica Urzúa.

En un sector donde la movilidad es parte de la continuidad de las operaciones, la tendencia apunta a que los proveedores no solo sean capaces de entregar vehículos, sino de gestionar de manera integral los riesgos, información y servicios asociados a esas flotas.

“Lo que estamos haciendo es prepararnos para una industria que necesita proveedores que además del servicio que entregan, sean capaces de entregar información, trazabilidad y estándares de calidad. Ese es el camino que estamos siguiendo”, concluye Urzúa.