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Chile

Los pronósticos del organismo multilateral se sitúan por debajo de los proyectados por el Banco Central chileno para el próximo periodo. Factores como una baja en la inversión por parte de la empresa privada y una baja considerable del sector minero, explicarían la magra profecía.

Martes 24 de Octubre de 2017.- Mirada pesimista. Los ojos del Fondo Monetario Internacional (FMI) vislumbran nubes negras en el horizonte inmediato de Chile. La carta sinóptica contiene un bajo movimiento de la economía nacional, desde 1,7% a 1,4% como proyección de crecimiento del PIB en 2017, chubascos que se justifican por la debilidad de la inversión fija privada, la producción minera y el consumo público.

Mediante el informe "Perspectivas de la Economía Mundial", el organismo multilateral si bien elevó su vaticinio de expansión del PIB para el próximo año, desde 2,3% a 2,5% -gracias al afianzamiento de la confianza, el alza del precio del cobre y los recortes de tasa de interés realizados en los últimos meses-, mantiene una perspectiva para el próximo año que se sitúa por debajo del 3%, en línea con el piso del rango que el Banco Central tiene como escenario, entre 2,5% y 3,5%.

"A pesar de la reactivación que se observa en el mundo minero, no es fácil que la inversión se reactive de manera tan significativa, salvo que ocurra algo nuevo, como un posible anuncio de una reforma tributaria que incentive la reinversión de utilidades por parte del nuevo gobierno", agrega Flores.

La mirada no mejoran si hablamos del PIB. La proyección para este año y el venidero parecen pesimistas. El consenso para 2018 contempla una expansión de la actividad de 3% y, para este año, la economía tendría que crecer 2,5% en el segundo semestre, para alcanzar un resultado anual de 1,5%.

Asimismo, el FMI proyecta una inflación promedio de 2,3% para este año y de 2,7% en 2018, y una tasa de desempleo promedio de 7% en 2017, 0,5 puntos porcentuales más que el año anterior y de 6,8% promedio para 2018.

Hacia 2022, el FMI proyecta que la economía chilena se expandiría solo 3,3% y el déficit en cuenta corriente llegaría a -3,5% del PIB.

El Fondo anticipa un déficit fiscal efectivo de 3,1% este año; 2,6% en 2018, con la meta puesta en la reducción del déficit estructural. Sin embargo, es mayor que el déficit de 2,7% del PIB que estima Hacienda para este año, el 1,9% que prevé para 2018.

América Economía

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