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Por Pamela Goicovich, presidenta del Directorio Cámara Internacional del Litio y Energías – Asociación CIL LITHIUM.

Chile tiene un mineral más valioso que el cobre y el litio: su talento

Cada agosto celebramos el Mes de la Minería. Sin embargo, mientras el mundo observa las reservas de cobre y litio que posee Chile, existe una pregunta que debemos hacernos con visión de futuro: ¿estamos desarrollando con la misma fuerza el recurso más valioso que tiene nuestro país: el talento?

Durante décadas, la riqueza minera se midió en toneladas extraídas, capacidad productiva y cifras de exportación. Ese modelo permitió que Chile se posicionara como una potencia minera mundial. Pero el siglo XXI está cambiando las reglas: los países líderes no serán únicamente aquellos que posean grandes reservas minerales, sino aquellos capaces de convertir sus recursos naturales en conocimiento, innovación y desarrollo sostenible.

Chile tiene una posición privilegiada. Es líder mundial en producción de cobre y posee algunas de las mayores reservas de litio del planeta, minerales críticos para la electrificación, la inteligencia artificial, el almacenamiento energético, las energías renovables y las nuevas tecnologías que definirán la economía global.

Pero los minerales por sí solos no construyen liderazgo. El verdadero valor está en la capacidad de las personas para transformar esos recursos en soluciones para el mundo. El talento será la nueva ventaja competitiva: científicos, ingenieros, emprendedores, técnicos, comunidades, investigadores y nuevos liderazgos capaces de diseñar una minería más inteligente, eficiente y sostenible.

La minería del futuro no será solo una industria extractiva. Será una plataforma de innovación donde convivirá inteligencia artificial, automatización, economía circular, trazabilidad de minerales, energías limpias y tecnologías para una gestión más eficiente del agua. Chile debe avanzar desde una mirada basada únicamente en la producción hacia una visión basada en el conocimiento. La pregunta ya no es solo cuánto cobre o litio podemos extraer, sino cuánto valor somos capaces de crear alrededor de ellos.

La minería representa cerca del 14 % del PIB nacional considerando sus encadenamientos productivos, genera miles de empleos directos e indirectos y es uno de los principales motores exportadores del país. Pero su mayor oportunidad está en impulsar una nueva generación de capacidades: más investigación, más formación especializada, más innovación regional y más colaboración entre universidades, empresas, Estado y comunidades.

El mundo también está elevando sus estándares. Regulaciones como el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) de la Unión Europea, los estándares internacionales de sostenibilidad y las nuevas exigencias de los inversionistas están transformando la forma en que se evalúan los minerales. En el futuro, no bastará con tener cobre o litio; será necesario demostrar cómo fueron producidos y qué impacto positivo generan.

Por eso, la minería chilena debe convertirse en una minería de talento, una minería capaz de atraer conocimiento global, formar nuevas generaciones, integrar saberes ancestrales, fortalecer territorios y transformar la riqueza mineral en bienestar para toda la sociedad.

Porque los minerales son un regalo de la naturaleza, pero el talento es una construcción humana.

En este Mes de la Minería, Chile tiene la oportunidad de mirar más lejos. El futuro no pertenece solamente a quienes tienen los mejores yacimientos, sino a quienes tienen la capacidad de imaginar, crear y liderar.

El cobre y el litio pueden mover la transición energética del planeta. Pero será el talento chileno el que permitirá que nuestro país sea protagonista de esa transformación.

Chile tiene un mineral más valioso que el cobre y el litio: su talento.