Home +562 2225 0164 [email protected]
Síguenos

El diagnóstico surge de un compromiso asumido por la gran minería con el Gobierno Regional en el marco de la Estrategia Minera Regional de Antofagasta (EMRA) 2023-2050.

Compra local de la minería en Antofagasta podría superar los US$11.000 millones hacia 2035

Representantes del sector público, compañías mineras, proveedores y la academia participaron en el seminario “Desarrollo de proveedores: construyendo la próxima etapa del crecimiento regional”, donde se presentaron los resultados del “Diagnóstico sobre proveedores y compra local en la Región de Antofagasta”.

El diagnóstico da continuidad a un compromiso asumido por la gran minería con el Gobierno Regional de Antofagasta en el marco de la Estrategia Minera Regional de Antofagasta (EMRA) 2023-2050: fortalecer el desarrollo de proveedores, ampliar las oportunidades para las empresas locales y aumentar el valor creado y retenido en la región.

Para avanzar en ese propósito, el Consejo Minero encargó el estudio al Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Católica del Norte y a la consultora Gestión Social. Su objetivo fue caracterizar la oferta empresarial regional, identificar sus principales barreras y proponer medidas para aumentar su participación en la cadena de valor minera.

El diagnóstico contó con la participación de Antofagasta Minerals, Novandino Litio, SQM, Codelco, Sierra Gorda SCM, Minera El Abra y BHP. Como parte del trabajo, las compañías consensuaron considerar proveedor local a toda empresa cuya casa matriz esté inscrita ante el Servicio de Impuestos Internos en la Región de Antofagasta.

Una hoja de ruta para fortalecer la compra local y el desarrollo de proveedores

Durante la actividad, el gobernador regional de Antofagasta, Ricardo Díaz, destacó que el fortalecimiento de los proveedores requiere un esfuerzo conjunto de las compañías, las empresas locales y las instituciones de la región.

“Lo que hay que hacer ahora, de acuerdo con este informe, es tomar decisiones que nos permitan proyectarnos, ver cómo podemos continuar y apoyar a los proveedores locales. Hay brechas que tienen que ver con la capacidad de certificación; eso lo podemos hacer nosotros con un programa de fomento. Hay que habilitar terrenos para que los proveedores se puedan instalar acá. Ya hay un trabajo que estamos haciendo con el municipio para eso. También tenemos que generar reportabilidad, de tal manera que haya una confluencia de datos desde las compañías mineras, donde vayamos viendo el avance en compra local que se va haciendo. Yo creo que hay un desafío: los proveedores tienen que asumirlo, tienen que lograr mejorar sus condiciones y, para eso, nosotros vamos a estar dispuestos a apoyarlos. Pero este es un trabajo en conjunto; no depende solo de las compañías mineras ni solo de los grandes proveedores, sino que depende de que todos activemos el ecosistema y trabajemos en conjunto”, sostuvo el gobernador regional de Antofagasta, Ricardo Díaz.

El estudio estima que el gasto directo en proveedores locales alcanza actualmente cerca de US$2.650 millones y que hacia 2035 podría situarse entre US$5.100 millones y US$11.300 millones, dependiendo de la proporción del gasto minero que permanezca en la región.

“El desafío no consiste solamente en que el próximo ciclo de inversión minera aumente el número de proveedores locales. Nuestra aspiración es que Antofagasta desarrolle un ecosistema empresarial más competitivo y sofisticado, capaz de ofrecer servicios intensivos en tecnología, innovación y capital humano. De esa manera, la región podrá crear y retener una mayor proporción del valor generado por la minería”, señaló Joaquín Villarino, presidente ejecutivo del Consejo Minero.

Uno de los principales hallazgos es que cuatro de cada cinco barreras declaradas por los proveedores están relacionadas con el acceso al mercado. La falta de redes de contacto con las compañías y las dificultades para participar en licitaciones y subcontrataciones concentran el 53% de los obstáculos identificados.

“Este diagnóstico es muy relevante para impulsar el desarrollo de proveedores y la compra local, porque permite reconocer dónde están hoy las empresas regionales y qué necesitan las compañías mineras. Antofagasta cuenta con un ecosistema empresarial amplio y sólido, pero todavía concentrado en servicios de menor complejidad. Ahí existe una oportunidad para orientar el desarrollo empresarial hacia soluciones de mayor valor y con mejores posibilidades de integrarse a la cadena productiva de la minería”, explicó Elisa Giesen, gerenta de Consultoría y socia de Gestión Social.

El diagnóstico también identificó brechas en innovación, certificación y capital humano. El 51% de los proveedores no realiza actividades formales de investigación y desarrollo, solo el 20% innova de manera articulada con compañías mineras, universidades o centros tecnológicos y apenas el 3% cuenta con certificaciones avanzadas.

“El diagnóstico nos invita a aprovechar la próxima década de inversión minera para fortalecer una base regional de proveedores competitiva y sofisticada. Cerrar las brechas requiere responsabilidades compartidas entre la industria, los proveedores, el Gobierno Regional y las políticas públicas, además de medir objetivamente los avances. La gran oportunidad no es solo producir más minería, sino lograr que el valor que demanda también se genere en Antofagasta”, señaló Cristian Rodríguez, director del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Católica del Norte.

A partir de estos resultados, el estudio plantea tres desafíos: reducir las asimetrías de información entre empresas locales y compañías mineras; reportar periódicamente la compra local bajo definiciones comunes; y optimizar los procesos comerciales, junto con fortalecer los estándares de los proveedores regionales.

Experiencias de las compañías

En un segundo bloque del seminario, Cristóbal Marshall, head de Procurement de Escondida | BHP; Jorge Rodríguez, de Antofagasta Minerals; Germán Pérez Esquivel, gerente Supply Chain de Novandino Litio; y Cristian Sarrazín, gerente de Gestión Operacional de Abastecimiento de Codelco, presentaron los avances y programas de sus compañías para fortalecer la participación de proveedores regionales.

“Estamos llevando a cabo un plan de inversiones inédito en Escondida, que no solo es clave para sostener nuestra capacidad productiva y responder a la creciente demanda de cobre, sino también para abrir nuevas oportunidades para el ecosistema de proveedores. Este plan requerirá colaboración, innovación y capacidades regionales sólidas, y representa una oportunidad concreta para que empresas locales, startups y proveedores especializados crezcan junto con la minería, aportando a una cadena de valor más competitiva, sostenible y conectada con el desarrollo de Antofagasta”, señaló Cristóbal Marshall, head de Procurement de Escondida | BHP.

En su presentación, Jorge Rodríguez, jefe de Intermediación Laboral y Proveedores Locales de Antofagasta Minerals, explicó que el desarrollo local requiere una relación de largo plazo con los proveedores. Destacó que durante 2025 la compañía destinó US$650 millones a compras regionales y que 68 empresas de Antofagasta han participado en sus programas de capacitación. Hacia 2030, agregó, el objetivo es profundizar este trabajo mediante una cadena de suministro más competitiva, innovadora, sustentable e inclusiva.

Germán Pérez Esquivel, gerente Supply Chain de Novandino Litio, planteó que aumentar la participación local debe ir acompañado del fortalecimiento real de las empresas. Detalló que la compañía trabaja con 346 proveedores locales y que más de la mitad de la dotación de contratistas reside en la zona, junto con impulsar programas de formación, elevación de estándares y una relación más transparente con sus socios comerciales.

Por su parte, Cristian Sarrazín, gerente de Gestión Operacional de Abastecimiento de Codelco, explicó que la compra y el empleo local deben integrarse a la gestión del negocio, con metas, gobernanza y resultados medibles. Como ejemplo, presentó el Centro de Colaboración para el Empleo y Proveedores Locales, que en sus primeros 15 meses desarrolló 108 actividades en ocho localidades de Antofagasta, y planteó avanzar como industria en definiciones y procesos más simples para los proveedores.