Home +562 2225 0164 [email protected]
Síguenos

El diseño a la medida de telas filtrantes y el monitoreo digital permiten mejorar la continuidad operativa y reducir los costos de transporte.

Exigencias de eficiencia hídrica e integridad geotécnica fomentan la adopción de filtración avanzada en relaves

En un contexto de menor disponibilidad de agua y una normativa cada vez más exigente en materia de seguridad geotécnica, la minería ha modificado la forma en que gestiona sus residuos. La necesidad de aumentar la recirculación de agua y de reducir los riesgos asociados a los depósitos convencionales, posiciona con mayor relevancia a las tecnologías de filtración dentro de la cadena de procesamiento mineral.

El avance del apilamiento en seco (dry stacking) depende, en buena medida, de la capacidad de retirar agua de la pulpa antes de su disposición final. Por ello, el desempeño de los equipos y de sus componentes resulta clave para alcanzar los niveles de humedad requeridos. “Cuando hablamos de relave cero, es importante entenderlo como una aspiración operacional y ambiental: reducir el uso de agua fresca, aumentar su recirculación y disminuir la dependencia de depósitos convencionales. La filtración no elimina los relaves, pero permite recuperar una mayor cantidad de agua y manejar los sólidos de una forma más controlada”, explica Carol Morgado, Product Sales Engineer de Valmet.

Dentro de los filtros de prensa, el comportamiento de las telas filtrantes incide de manera directa en el tonelaje procesado y en la humedad residual de la torta. Las condiciones operativas en faena, marcadas por la presencia de pulpas abrasivas, variaciones de pH y elevadas presiones, demandan una ingeniería de materiales ajustada a la mineralogía específica de cada yacimiento.

Frente a este desafío, la firma finlandesa Valmet aplica diseños textiles a la medida, con variaciones en el tipo de hilo, el patrón de tejido y los niveles de permeabilidad según las condiciones del proceso. A esto se suman herramientas de diagnóstico continuo, como Valmet Smart Cloth Monitoring, una plataforma que permite seguir el desgaste del tejido y prever fallas mecánicas antes de que impacten la disponibilidad de la planta.

El rendimiento de estas tecnologías también depende de la asistencia técnica en faena. El trabajo colaborativo con los equipos de planta permite auditar parámetros mecánicos, rutinas de lavado y métodos de instalación. "Estar en terreno permite entender la realidad de cada faena y detectar problemas en etapas tempranas. La meta es migrar desde un esquema reactivo hacia una gestión preventiva de todo el sistema de filtración", sostiene Carol Morgado. Con este tipo de evaluaciones periódicas, los equipos de mantenimiento identifican desviaciones operativas a tiempo y optimizan el funcionamiento del sistema de filtración.