El reconocido geólogo William Chávez señaló que el procesamiento avanzado de datos impulsará la exploración, aunque insistió en que el conocimiento obtenido en terreno seguirá siendo indispensable para validar los resultados.

La Inteligencia Artificial (IA) está comenzando a cambiar la forma en que la industria minera busca nuevos yacimientos. Sin embargo, su mayor valor no estará en reemplazar a los geólogos, sino en potenciar su capacidad para analizar grandes volúmenes de información y tomar mejores decisiones de exploración.
Esa fue una de las principales conclusiones de William Chávez, reconocido geólogo internacional, con más de 40 años de experiencia en exploración y desarrollo de depósitos minerales, durante una charla organizada por Mineral Forecast en el marco de su ciclo "Charlas que iluminan".
Según Chávez, las empresas mineras ya están incorporando IA para integrar información histórica proveniente de campañas de exploración, sondajes, estudios geoquímicos y geofísicos, permitiendo priorizar prospectos y orientar de mejor manera las inversiones en exploración minera.
"La Inteligencia Artificial puede ayudarnos a ordenar enormes cantidades de información, generar rankings de prospectos y apoyar la toma de decisiones. Pero siempre será el geólogo quien deberá interpretar esos resultados y validarlos en terreno", señaló.
En esa línea, explicó que una de las mayores fortalezas de esta tecnología será rescatar y organizar información histórica dispersa, muchas veces generada durante décadas de exploración, para transformarla en conocimiento útil que permita identificar nuevas oportunidades y reducir la incertidumbre antes de invertir en campañas de terreno o perforación.
El especialista agregó que el conocimiento adquirido directamente sobre las rocas continúa siendo irremplazable. "No hay sustituto para la lupa ni para las botas. La experiencia de terreno sigue siendo la base de cualquier descubrimiento importante", afirmó. Incluso, advirtió que uno de los principales desafíos para las nuevas generaciones de geólogos es recuperar la experiencia en terreno, ya que ninguna tecnología puede reemplazar la capacidad de extraer datos e interpretar la geología directamente en el lugar.
Los Andes sigue ofreciendo oportunidades
Durante la conversación también abordó el futuro del cobre en América Latina y fue enfático en señalar que la demanda mundial continuará creciendo a un ritmo superior a la capacidad productiva actual. A su juicio, la única forma de cerrar esa brecha será mediante nuevos descubrimientos. "Vamos a necesitar más yacimientos, más desarrollo de minas y más exploración", sostuvo.
Respecto del potencial geológico de la cordillera de los Andes, Chávez aseguró que aún existen importantes oportunidades de descubrimiento. Si bien considera poco probable encontrar depósitos del tamaño de Chuquicamata o El Teniente, estima que todavía existen numerosos sistemas minerales de gran valor económico esperando ser descubiertos.
Entre las zonas con mayor potencial destacó la continuidad de la franja Vicuña, tanto hacia el norte como hacia el sur, además del sector comprendido entre Quebrada Blanca y la frontera con Perú. Asimismo, mencionó que Perú, Ecuador y Colombia representan territorios con un importante potencial geológico que todavía permanece subexplorado.
Para Chávez, el futuro de la exploración no dependerá de elegir entre la experiencia humana o la IA, sino de combinar ambas capacidades. Mientras la tecnología permitirá procesar información a una escala sin precedentes y acelerar la identificación de blancos de exploración, será el criterio geológico, construido en terreno, el que continuará marcando la diferencia entre una buena hipótesis y un verdadero descubrimiento.



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