
Chile
Po Mónica Silva, subgerente de comunicación y reputación de Conexión Kimal-Lo Aguirre.
viernes 10 de octubre del 2025.- La evidencia más reciente es contundente: el SmartMarket Brief 2024 Not by Design: The True Cost of Poor Collaboration muestra que, de 251 contratistas de Estados Unidos y Canadá, el 98% de ellos reportó problemas de calidad significativos en los últimos tres años y que la mala coordinación/comunicación entre la empresa y contratistas provoca, en promedio, un +9% de sobrepresupuesto y una erosión del 10% del margen anual. Formalizar la comunicación y la coordinación con contratistas incide positivamente en el éxito del proyecto —mejorando plazo, costo y calidad— al reducir conflictos y retrabajos.
La gestión con proveedores no es logística: es estrategia de comunicación aplicada. Cada contratista, subcontratista y pyme local es un punto de contacto con comunidades, autoridades y trabajadores. Si ese contacto se ordena con criterios claros, el proyecto gana entendimiento y pronóstico; si se improvisa, crecen los costos, los plazos y el ruido. La comunicación, en este vínculo, deja de ser relato y se vuelve un sistema operativo.
El contexto, criterio y canales son fundamentales. Contexto es entregar el mapa social y operacional antes de mover una sola máquina. Criterio es alinear qué decir, cómo actuar y cuándo alertar, para que un jefe de terreno o un conductor respondan con las mismas pautas. Canales es asegurar trazabilidad: registrar, derivar y cerrar inquietudes con evidencia. Esta tríada convierte la comunicación en una medida de gestión tan concreta como una matriz de riesgos.
Contar con un sistema centralizado de coordinación y reportería permite evitar retrabajos, dar trazabilidad a compromisos y agilizar respuestas, consolidándose como un eje de gobernanza para cumplir plazos, presupuestos y estándares de reputación. Una gestión clara de la información permite anticipar incidentes, alinear expectativas y agilizar la toma de decisiones. También fortalece la seguridad en obra, disminuye la incertidumbre, protege el calendario y reduce disputas legales.
Permite que la conversación funcione. En Conexión Kimal-Lo Aguirre hemos iniciado Alineados, nuestro programa de trabajo con contratistas para una comunicación más efectiva y proactiva. Aún está en etapa de instalación y requiere compromiso de ambas partes. Su foco es aterrizar los compromisos ESG en rutinas comprensibles: roles claros y responsables visibles, preparación para contingencias, capacitaciones acordes, coordinaciones eficaces y un mismo criterio para alertar y escalar.
No buscamos perfección, buscamos consistencia para aprender, corregir y dejar registro. Convertir a la cadena de suministro en un socio comunicacional reduce riesgos, fortalece la confianza y deja capacidades instaladas en el ecosistema local, asegurando que el valor del proyecto trascienda más allá de su construcción.

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