Home +562 2225 0164 [email protected]
Síguenos

Alexandra Belaúnde Doyharcabal, Directora de Ventas Arcadis Chile–Perú.

Menos agua, más valor: repensando los relaves para la minería del futuro

En minería, hablar de relaves es también hablar de agua. En Chile, donde buena parte de la actividad minera se desarrolla en territorios con alta presión hídrica, el desafío no es solo disponer los relaves de manera segura, sino también preguntarnos cuánta agua podemos recuperar y reutilizar antes de su disposición.

Los datos muestran la relevancia de esta discusión. Según Cochilco, la demanda de agua de la minería del cobre aumentaría desde 18,5 m³/s en 2024 hasta 20,6 m³/s en 2034. Al mismo tiempo, el agua de mar pasaría de representar un 40,7% del suministro a un 67,6%. Es un avance importante para reducir la presión sobre las fuentes continentales, pero transportar esa agua hasta operaciones ubicadas a gran altura también requiere infraestructura y energía.

Por eso, además de buscar nuevas fuentes, debemos avanzar en utilizar mejor el agua que ya está dentro del proceso. Y los relaves son parte central de esa ecuación.

Los relaves convencionales se transportan y disponen como una pulpa de sólidos y agua, parte de la cual puede recuperarse y recircularse. Sin embargo, alternativas como los relaves espesados, en pasta y filtrados, conocidos como non-conventional tailings, permiten obtener una mayor cantidad de agua antes de la disposición. La recuperación del agua permite aumentar su recirculación dentro de la operación y disminuir la dependencia de fuentes continentales

Esto no significa que exista una solución única para todas las operaciones. Reducir el contenido de agua también puede requerir más energía, infraestructura y nuevas condiciones operacionales. Mineralogía, clima, topografía, escala de producción, comportamiento geotécnico y disponibilidad energética son algunas de las variables que deben evaluarse. La sostenibilidad, por lo tanto, está en encontrar el equilibrio adecuado entre seguridad, agua, energía, emisiones, territorio, operación, cierre y post cierre.

La tecnología puede ayudarnos a entender mejor esa ecuación. Gemelos digitales, inteligencia artificial y analítica avanzada permiten integrar balances de agua, modelos de ingeniería, instrumentación geotécnica, información meteorológica y datos operacionales para comparar escenarios y anticipar comportamientos. No reemplazan el criterio de los especialistas, pero sí pueden entregar mejores herramientas para tomar decisiones.

En Arcadis hemos comprobado que desafíos de esta complejidad requieren integrar ingeniería de relaves, recursos hídricos, aspectos socio ambientales y capacidades digitales, en todo el ciclo de vida de un proyecto. Los relaves con menor contenido de agua no serán la respuesta para todos los proyectos, pero amplían las alternativas disponibles para una minería que necesita ser cada vez más eficiente en el uso de sus recursos.

El desafío, entonces, no es simplemente sacar el agua de los relaves, es entender dónde ese valioso recurso genera mayor valor, cómo podemos recuperarla de manera eficiente y qué solución entrega el mejor desempeño integral para cada operación. Ahí existe una oportunidad concreta para avanzar hacia una minería más resiliente y sostenible.