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La transformación tecnológica de las operaciones está ampliando la diversidad de perfiles requeridos y aumentando la competencia por profesionales que también son demandados por industrias intensivas en tecnología.

Nuevas capacidades digitales reconfiguran el mercado laboral de la minería

La transformación tecnológica de la minería está cambiando también el mercado laboral que rodea a una de las principales industrias del país. Profesionales vinculados a automatización, análisis de datos, conectividad, inteligencia artificial, sistemas autónomos y operación remota son hoy fundamentales para avanzar hacia faenas cada vez más digitalizadas. Sin embargo, estos mismos conocimientos son altamente demandados por empresas tecnológicas, financieras, de telecomunicaciones, energía y otros sectores intensivos en tecnología.

Para ManpowerGroup Chile, este escenario está ampliando significativamente la competencia por talento. La minería ya no debe mirar únicamente a otras compañías del sector al momento de atraer profesionales especializados. Hoy compite en un mercado laboral mucho más amplio, donde los trabajadores cuentan con múltiples alternativas para desarrollar sus carreras.

La propia compañía ha advertido que la digitalización está haciendo que sectores tan distintos como minería, retail, servicios financieros, energía y tecnología disputen un grupo limitado de especialistas técnicos. En minería y energía, además, se observa una creciente necesidad de perfiles como científicos de datos, especialistas en inteligencia artificial, expertos en automatización, arquitectos de Internet de las Cosas (IoT) y profesionales de ciberseguridad industrial, competencias cada vez más críticas para operaciones que funcionan como grandes ecosistemas integrados de información y datos.

La transformación no se limita a incorporar profesionales tecnológicos. También está redefiniendo los roles tradicionalmente asociados a la operación minera. La automatización de procesos, los centros integrados de operación remota y la convergencia entre tecnologías de información y operación están impulsando nuevas exigencias de conocimiento y habilidades.

De esta manera, junto con los especialistas provenientes del mundo tecnológico, adquieren mayor relevancia mantenedores mecatrónicos, operadores preparados para interactuar con sistemas automatizados, especialistas en sistemas autónomos y profesionales capaces de desenvolverse en Centros Integrados de Operaciones. Las fronteras entre un perfil minero y un perfil tecnológico comienzan así a ser cada vez menos claras.

“La minería está entrando a una nueva etapa de competencia por talento. Ya no disputa profesionales únicamente con otras compañías mineras, sino también con empresas tecnológicas, telecomunicaciones, servicios financieros y organizaciones que están acelerando sus procesos de transformación digital. Hoy un especialista en datos, inteligencia artificial o automatización puede desarrollar su carrera en múltiples industrias, por lo que las compañías mineras necesitan construir propuestas de valor diferenciadoras que permitan visibilizar la magnitud, complejidad e impacto de los desafíos tecnológicos que ofrece el sector”, señala Marisol Aguayo, Directora de Business Professionals de ManpowerGroup Chile.

El desafío, sin embargo, no termina con encontrar al profesional adecuado. En un mercado donde los perfiles especializados cuentan con diversas alternativas laborales, la competencia se traslada también hacia la capacidad de las organizaciones para fidelizar, desarrollar y proyectar a esos talentos dentro de la empresa.

Si bien la compensación económica continúa siendo un factor relevante, hoy no es suficiente por sí sola para garantizar la atracción y permanencia de los profesionales más demandados. Aspectos como las oportunidades de aprendizaje continuo, la participación en proyectos de innovación, la flexibilidad, el liderazgo, el propósito del trabajo y las posibilidades reales de crecimiento profesional están adquiriendo cada vez más peso en las decisiones de carrera.

“Incorporar talento es sólo el comienzo. El verdadero desafío está en generar las condiciones para que esos profesionales quieran desarrollar una carrera de largo plazo dentro de la organización. Hoy los especialistas valoran tanto la compensación económica como la posibilidad de participar en proyectos desafiantes, acceder a tecnologías de vanguardia, aprender continuamente y visualizar oportunidades concretas de crecimiento. Las compañías que logren combinar innovación, desarrollo profesional y una experiencia laboral atractiva estarán mejor preparadas para atraer y fidelizar el talento que requiere la minería del futuro”, agrega Aguayo.

En este contexto, las organizaciones enfrentan además la necesidad de acelerar el desarrollo interno de competencias. La creciente demanda por habilidades digitales hace cada vez más complejo depender exclusivamente del mercado para encontrar talento especializado. Por ello, el fortalecimiento de estrategias de reskilling y upskilling, programas de formación continua y academias digitales se está convirtiendo en una herramienta clave para preparar a los trabajadores frente a los nuevos desafíos de la industria.

El cambio abre también oportunidades para profesionales que hasta hace algunos años probablemente no consideraban a la minería dentro de sus alternativas de carrera. La automatización, la inteligencia artificial, el análisis de datos, IoT y el control remoto de procesos están ampliando la diversidad de conocimientos requeridos por la industria, permitiendo incorporar talento proveniente de trayectorias profesionales cada vez más diversas.

La transformación digital de la minería no dependerá únicamente de la velocidad con que incorpore nuevas tecnologías, sino de su capacidad para desarrollar ecosistemas de talento que hagan posible esa transformación. En los próximos años, las organizaciones más exitosas serán aquellas capaces de atraer perfiles diversos, acelerar el desarrollo de nuevas competencias y construir entornos donde las personas quieran permanecer, aprender y proyectar su carrera. La verdadera ventaja competitiva ya no estará sólo en la tecnología disponible, sino en las personas que sepan utilizarla para generar valor.

La minería ya no compite sólo por recursos naturales ni por tecnología; hoy compite por talento, y esa será una de las principales ventajas competitivas de la industria durante la próxima década.