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La seguridad en minería e industria avanza hacia modelos cada vez más preventivos, apoyados en tecnología capaz de integrar información operacional y detectar condiciones de vulnerabilidad antes de que escalen a eventos graves.

Seguridad operacional: tecnología busca fortalecer la prevención y anticipar riesgos en minería

En minería e industria productiva, la seguridad operacional es un componente clave para proteger a las personas, fortalecer la continuidad de las operaciones y apoyar una gestión más eficiente de los riesgos. En los últimos años, el sector ha avanzado en estándares, protocolos y controles, mientras la tecnología comienza a abrir una nueva etapa: pasar de una gestión principalmente reactiva a una prevención cada vez más anticipada.

En Chile, la seguridad minera ha mostrado avances significativos. Según cifras de Sernageomin, en 2010 se registraron 45 fallecidos, mientras que en 2025 la cifra disminuyó a 15, una reducción cercana al 67%. Este progreso refuerza el desafío de continuar fortaleciendo la prevención mediante herramientas que permitan comprender mejor la información disponible y actuar oportunamente frente a condiciones de riesgo.

En ese contexto, uno de los principales desafíos para las organizaciones es aprovechar de mejor manera los datos que sus propias operaciones generan a diario. Esa información suele estar distribuida entre distintas plataformas y sistemas, lo que puede dificultar una visión integrada de las condiciones de seguridad.

Los datos ya existen, pero están dispersos

Al analizar de manera conjunta esa información pueden aparecer las denominadas “señales débiles”: condiciones que, observadas de forma aislada, pueden parecer menores, pero que al coincidir pueden aumentar la vulnerabilidad de un proceso operacional. La posibilidad de conectar esas señales permite fortalecer la capacidad preventiva y entregar información más útil para la toma de decisiones.

Frente a este escenario, ZYGHT, software especializado en gestión de seguridad y excelencia operacional en minería e industria productiva, desarrolló Safety Intelligence, una nueva capa de inteligencia como servicio que analiza datos operacionales de las faenas para identificar condiciones de vulnerabilidad y transformar señales dispersas en información accionable para ejecutivos y directorios.

“Hoy el desafío no es necesariamente generar más información, sino lograr interpretar de manera integrada los datos que las operaciones ya producen. Cuando esas señales se cruzan y se transforman en información accionable, es posible entregar a los ejecutivos una mirada anticipada del riesgo y apoyar decisiones antes de que ocurra un evento grave”, explica Mario Jara, CEO de ZYGHT.

Safety Intelligence está construida sobre ZYGHT y busca integrar distintas señales asociadas a la exposición de trabajadores y a los controles críticos de una operación. Su modelo de vulnerabilidad está diseñado para detectar cuándo la acumulación de múltiples señales comienza a configurar una condición de riesgo que podría no ser advertida por cada sistema de manera individual.

El objetivo es presentar esa información en un lenguaje de riesgo de negocio útil para ejecutivos y directorios, facilitando una mirada más anticipada de la seguridad y apoyando decisiones preventivas. De esta manera, la tecnología se incorpora como una herramienta complementaria a los protocolos, controles y experiencia de los equipos de seguridad.

De acuerdo con el reporte 2024 de ICMM (Consejo Internacional de Minería y Metales) citado en el documento original, la falta de implementación efectiva de controles críticos estuvo asociada al 83% de las fatalidades registradas entre sus compañías miembro. El dato refuerza la importancia de fortalecer la gestión de controles y la capacidad de detectar oportunamente condiciones de vulnerabilidad.

La incorporación de inteligencia predictiva a la gestión de seguridad plantea así una evolución en la forma en que las organizaciones abordan el riesgo: utilizar la información que ya producen para comprender mejor sus operaciones, priorizar alertas y fortalecer la prevención antes de que una condición crítica escale.