Amparo Cornejo, Chief Sustainability Officer de Teck, sostuvo que el agua, la energía, los permisos, el talento y la relación con las comunidades deben abordarse como parte de un mismo sistema.

Durante mucho tiempo, la competitividad de la minería estuvo asociada principalmente a la calidad de los recursos disponibles bajo tierra. Hoy, esa ecuación ha cambiado y depende cada vez más de las condiciones que la industria sea capaz de construir sobre ellos: infraestructura, energía, agua, talento, innovación y relaciones de confianza que permitan desarrollar proyectos con una mirada de largo plazo.
Así lo planteó Amparo Cornejo, Chief Sustainability Officer de Teck, durante su participación en el panel “Condiciones habilitantes para la minería del futuro”, realizado en el marco del encuentro Ecos de la Minería 2026, que reunió al ministro de Minería Daniel Mas, a los ex ministros Aurora Williams y Laurence Golborne, el presidente de Sonami, Jorge Riesco, y el presidente de Codelco, Bernardo Fontaine, entre otros.
Fue en ese contexto que Cornejo expresó que “las condiciones habilitantes ya no pueden entenderse como conversaciones independientes. El agua, la energía, los permisos, el desarrollo territorial y las comunidades forman parte de un mismo sistema. Cuando una de esas piezas falla, el proyecto completo se vuelve más frágil”.
En dicho panel también participaron Gina Ocqueteau, presidenta del directorio de SQM, Pedro Correa, vicepresidente de Proyectos de BHP, Juan Villavicencio, CEO de ENGIE Chile; y Marcelo Aceituno, vicepresidente de Sustentabilidad y Asuntos Corporativos (i) de Collahuasi.
Más allá de los permisos
Durante su intervención, Amparo Cornejo planteó que el debate sobre el futuro del sector no puede limitarse únicamente a agilizar los procesos en torno a los permisos, ya que existen otras condiciones igualmente determinantes para hacer viables los proyectos: el agua, la energía, el talento y la relación con las comunidades.
“Si no tenemos validación social, aunque tengamos el mejor sistema de permisos o la mejor tecnología, los proyectos van a tener dificultades para desarrollarse”, afirmó Cornejo.
Como ejemplo destacó la experiencia obtenida en el desarrollo de Quebrada Blanca, donde Teck inició tempranamente el diálogo con los territorios, estableciendo acuerdos de largo plazo con comunidades indígenas y sindicatos de pescadores. Según explicó, este trabajo permitió incorporar tempranamente las prioridades de los territorios y construir relaciones que han acompañado el desarrollo de un proyecto de gran magnitud, parte de cuya construcción se realizó, además, durante la pandemia.
“En Teck hemos aprendido que la sostenibilidad no es algo que se incorpora al final de un proyecto. Es una forma de diseñarlo desde el comienzo”, señaló Cornejo. La ejecutiva agregó que escuchar tempranamente a los territorios, construir relaciones de largo plazo y desarrollar infraestructura con visión de futuro fortalece la licencia social para operar, mejora los proyectos y los hace más resilientes.
La Chief Sustainability Officer de Teck también se refirió a los avances hacia una minería más responsable y sostenible, denominada “minería verde”, sosteniendo que estos ya se reflejan en prácticas concretas de la industria, como el uso responsable de agua, la protección de la naturaleza y el trabajo con las comunidades.
“No es un discurso, es una forma de hacer el negocio. Se mide, se certifica, y se traduce en programas y planes concretos”, sostuvo, aunque reconoció que estos esfuerzos aún no se traducen necesariamente en un mayor precio de los minerales en el mercado.
Colaboración y Talento Transversal para el próximo ciclo minero
Así, se refirió a la tecnología, sosteniendo que si bien esta está disponible y cada día se incorpora más a las operaciones, uno de los principales desafíos sigue siendo acelerar la formación de las capacidades y talentos que la industria requerirá en el futuro.
A su juicio, el desarrollo de talento debe abordarse mediante un esfuerzo conjunto entre las compañías, el Estado, la academia y los proveedores, especialmente ante el crecimiento proyectado de la actividad minera en Chile, Perú y Argentina.
“El próximo ciclo de la minería chilena exigirá más colaboración entre empresas, Estado, academia, proveedores, comunidades y sectores estratégicos. El desafío es construir las condiciones para que Chile siga siendo el mejor lugar para desarrollar la minería que el mundo necesita”, destacó Cornejo.
Finalmente, la ejecutiva se refirió a la fusión entre Teck y Anglo American, destacando la importancia de las alianzas entre las empresas y el uso de la infraestructura compartida. En ese contexto, explicó que las sinergias entre Quebrada Blanca y Collahuasi podrían generar cerca de 175 mil toneladas adicionales de cobre, equivalentes a alrededor del 3% de la producción nacional, con menores impactos ambientales y sin necesidad de replicar toda la infraestructura existente.



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