Chile
El 8° Índice “Señales de la Minería”, elaborado por Vantaz Group y Cesco, registra el mayor nivel de confianza de su serie en situación económica e inversión minera.

viernes 05 de junio del 2026.- La octava edición del Índice “Señales de la Minería”, desarrollado anualmente por Vantaz Group y el Centro de Estudios del Cobre y la Minería (Cesco), confirma un escenario de mayor confianza para la industria minera nacional. A partir de 255 respuestas, levantadas entre abril y mayo de 2026, el estudio recoge las expectativas del ecosistema minero en torno a la situación económica, el entorno regulatorio, la inversión, los precios de minerales, los costos de insumos críticos y los principales obstáculos para el desarrollo de proyectos.
La presentación de los resultados estuvo a cargo de Mauro Mezzano, socio de Vantaz, y Cristián Cifuentes, Líder Senior de Estudios de Cesco. Posteriormente, se realizó un panel de conversación integrado por Jorge Riesco, presidente de Sonami, y Juan Pablo Schaeffer, vicepresidente de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad de Anglo American Chile, quienes abordaron los principales desafíos estructurales que enfrenta el sector para transformar el actual optimismo en inversión concreta.
El principal hallazgo está en el cambio de tono de las expectativas. La situación económica actual de la industria alcanza su mayor nivel desde que se realiza el estudio, mientras que la mirada a 24 meses se ubica en terreno aún más favorable. La inversión minera proyectada para los próximos dos años también llega a su máximo histórico, con un índice de 87,45 puntos, en zona de “muy optimista”, en línea con la cartera decenal de inversión minera de Cochilco considerada por el estudio, que alcanza los US$105 mil millones.
Mauro Mezzano, socio de Vantaz Group, señaló que “los resultados reflejan que la industria recuperó la confianza, pero no ha resuelto sus tensiones de fondo. El índice de inversión está en máximos históricos, y eso es una señal potente. Lo que nos preocupa es que la presión de costos operacionales lleva dos años consecutivos en zona de alza, y eso es una tendencia que las empresas deben incorporar en su planificación de abastecimiento hoy, no cuando el impacto ya se materializó”.
Por su parte, Jorge Cantallopts, director ejecutivo de Cesco, precisó que “Chile enfrenta una oportunidad única para consolidar su posición como principal proveedor de minerales críticos para la transición energética global. Las señales de optimismo que recoge el estudio son positivas, pero también evidencian que la competencia internacional se está intensificando. Mejorar la velocidad de desarrollo de proyectos, fortalecer la certeza regulatoria y mantener condiciones competitivas será clave para capturar plenamente esta oportunidad”.
El entorno regulatorio también muestra una mejora relevante en la mirada de mediano plazo. Por primera vez, las expectativas superan con holgura el umbral neutral y se ubican en zona optimista para los próximos 24 meses. Sin embargo, el corto plazo sigue generando cautela y la permisología vuelve a aparecer como el principal obstáculo para el desarrollo de proyectos mineros, seguida por la incertidumbre regulatoria y los conflictos socioambientales.
Jorge Riesco, presidente de la Sociedad Nacional de Minería, sostuvo que “el sistema hoy está concebido sobre la base de la desconfianza, y ese es el principal problema que tenemos para calificar un proyecto. Si lográramos ordenarnos en torno a un objetivo común, donde aprobar un proyecto sea visto como un logro compartido entre la industria, el Estado y las comunidades, la conversación cambiaría completamente”.
En paralelo, los costos de insumos críticos siguen siendo una preocupación transversal. Por segundo año consecutivo, todos los insumos medidos se mantienen en niveles que anticipan aumentos probables para los próximos 12 meses. Los reactivos químicos lideran la presión en 2026, con 84,68 puntos, tras pasar desde el último lugar del ranking al primero. Le siguen explosivos, neumáticos, combustible, mano de obra, energía, agua y bolas de molienda.
El agua merece una lectura particular. Aunque baja respecto de 2025 y se ubica en el séptimo lugar del ranking general, sigue en un nivel elevado, con 79,2 puntos. Además, entre las empresas mineras alcanza 84 puntos, por sobre la percepción de las proveedoras, lo que muestra que continúa siendo un factor relevante para la operación y la planificación de costos. Esta señal da continuidad a la preocupación observada en la edición anterior, cuando el agua aparecía entre los principales insumos críticos para el ecosistema minero.
La geopolítica divide al sector: mineras y proveedoras no leen igual el conflicto en Medio Oriente
La octava edición incorpora un módulo sobre el impacto percibido del conflicto en Medio Oriente en las industrias del cobre, litio y hierro/acero. En cobre, la evaluación general llega a 59,02 puntos, en zona levemente optimista, pero el promedio esconde una diferencia relevante entre actores de la misma cadena de valor: las empresas mineras se ubican en 48,68 puntos, en zona neutral, mientras las proveedoras alcanzan 62,30 puntos, en terreno levemente optimista.
En esa línea, el VP de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad de Anglo American Chile, Juan Pablo Schaeffer, agregó que “tenemos todo el potencial para responder al aumento de la demanda global de cobre. Pero tenemos que hacerlo bien, simplificar los procesos y aprovechar la oportunidad que tenemos como país”.
La brecha también se observa a nivel gerencial. Los gerentes de compañías mineras aparecen como el subgrupo más cauto dentro de los mercados consultados, mientras sus pares en empresas proveedoras evalúan el impacto desde una posición más optimista. En litio, la percepción general es similar, con 58,63 puntos, pero sin diferencias relevantes entre tipos de empresa. Hierro y acero, en tanto, concentran la lectura más cautelosa del módulo, con 45,88 puntos y ambos tipos de actor en zona neutral.
En materia de cuellos de botella, el estudio muestra una alta continuidad respecto de 2025. Permisología y tiempos de tramitación, incertidumbre regulatoria y conflictos socioambientales se mantienen como las tres principales barreras para el desarrollo de proyectos mineros. A la vez, en las respuestas abiertas comienzan a tomar fuerza nuevos temas, como geopolítica e incertidumbre política, degradación de yacimientos, costos operacionales y energía, competitividad internacional, y seguridad y crimen organizado.
Con estos resultados, el 8° Estudio Señales de la Minería muestra una industria que mira con mayor confianza el ciclo económico y de inversión, pero que sigue enfrentando condiciones estructurales que podrían limitar la velocidad de ejecución de nuevos proyectos. El desafío, según el informe, será transformar el optimismo en inversión concreta, en un contexto de mayores exigencias operacionales, regulatorias y de costos.
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