Chile
Con más de dos décadas de experiencia en el desarrollo y operación de plantas desaladoras, Aguas Nuevas impulsa nuevos proyectos en el norte del país, entre ellos una futura planta para Arica que busca asegurar el abastecimiento de agua potable y responder al creciente estrés hídrico de la región.

viernes 22 de mayo del 2026.- La desalación dejó hace tiempo de ser una alternativa experimental para transformarse en una pieza clave de la seguridad hídrica en el norte de Chile. Así lo sostiene Sergio Fuentes, gerente corporativo de Desalación y Reúso de Aguas Nuevas, quien destaca que el grupo acumula más de 20 años de experiencia en una industria que hoy resulta fundamental para garantizar el abastecimiento de agua potable en zonas afectadas por la escasez hídrica.
“Hoy día tenemos proyectos que estamos en distintas etapas de desarrollo, desde la elaboración ambiental hasta la operación y mantenimiento”, explica Fuentes en entrevista con Portal Minero. El ejecutivo recuerda que la trayectoria de la compañía en desalación comenzó en 2004, cuando Aguas Nuevas asumió el control de la planta desaladora de Lluta, en Arica, infraestructura construida en 1998 y considerada una de las primeras del país en utilizar esta tecnología.
Desde entonces, la compañía —controlada por la empresa japonesa Marubeni— ha expandido su presencia en distintas regiones del norte, operando sistemas vinculados al abastecimiento de agua potable en territorios donde la disponibilidad hídrica es cada vez más limitada.
“Tenemos harta experiencia, especialmente en el norte, donde operamos distintas empresas sanitarias en regiones que tienen problemas serios de escasez hídrica. La tecnología de la desalación hoy día es parte de la solución que tenemos para enfrentar esta situación”, afirma.
Fuentes asegura que la desalación se ha convertido en la herramienta más eficaz para generar nuevas fuentes de agua, permitiendo reducir la dependencia de acuíferos y enfrentar con mayor seguridad los efectos de la sequía y el crecimiento urbano.
“Claramente la desalación se ha transformado en la solución más eficaz para convertirse en una nueva fuente de agua. Hoy día vemos casos emblemáticos como Antofagasta, que tiene un 100% de abastecimiento con agua desalada de mar, convirtiéndose en la ciudad más grande de Sudamérica con este tipo de abastecimiento”, destaca.
Proyecto para Arica
Uno de los proyectos más relevantes que actualmente impulsa la compañía es la futura planta desaladora para Arica, iniciativa que se encuentra en proceso de evaluación ambiental y que busca responder a la creciente presión sobre las fuentes tradicionales de abastecimiento.
Según explica Fuentes, la situación hídrica de la ciudad presenta señales de preocupación desde hace varios años.
“Tenemos fuentes de agua subterránea que están bajando constantemente a sus niveles. Año tras año vemos que van disminuyendo”, sostiene. A esto se suma el riesgo de intrusión salina debido a la explotación de acuíferos costeros y el aumento sostenido de la demanda producto del crecimiento urbano.
“La ciudad de Arica hoy es mucho más grande de lo que era hace 20 años. Tenemos una situación que nos lleva a pensar que se necesita una nueva fuente de agua”, precisa el ejecutivo.
La propuesta considera una planta de osmosis inversa de agua de mar con capacidad de 200 litros por segundo, emplazada en una zona industrial al sur de la ciudad. La captación se ubicaría en el sector de Arenillas Negras, lugar que —según la compañía— presenta ventajas técnicas y territoriales para el desarrollo del proyecto.
“Optamos por ese sector porque tiene una serie de ventajas técnicas y desde el punto de vista territorial para poder abastecer de agua potable a la ciudad”, comenta.
Actualmente, la iniciativa avanza en la etapa de evaluación ambiental. “Recién acabamos de incorporar la segunda adenda al proceso, con toda la esperanza de poder tener este año una Resolución de Calificación Ambiental (RCA) favorable”, detalla el ejecutivo.
Desafíos técnicos y desarrollo territorial
En materia técnica, el ejecutivo sostiene que la industria de la desalación ha alcanzado un alto nivel de madurez, tanto en Chile como a nivel internacional.
“Hoy día hay más de 20 mil plantas construidas en el mundo y en Chile tenemos mucha experiencia. Somos líderes en Latinoamérica y existen 26 plantas grandes funcionando”, afirma.
A su juicio, los principales desafíos no pasan necesariamente por la tecnología, sino por lograr una adecuada integración territorial y operacional de los proyectos.
“Lo que sí hemos considerado es buscar la ubicación más eficiente para disminuir los costos de interconexión, porque esta es una nueva fuente de agua que se tiene que conectar con el actual sistema de distribución”, explica.
Fuentes recalca que la cercanía con la infraestructura existente también permite reducir costos operacionales y minimizar impactos económicos para los clientes.
En paralelo, asegura que el proyecto contempla medidas para compatibilizar su desarrollo con los usos actuales del sector Arenillas Negras. Entre ellas, mejoras urbanas e iluminación para el entorno intervenido. “Hay un compromiso de Aguas del Altiplano de dejar el sector en mejores condiciones de lo que está actualmente”, señala.
Nuevos proyectos y mirada de futuro
Además del proyecto en Arica, Aguas Nuevas mantiene una cartera de iniciativas vinculadas tanto al abastecimiento sanitario como al desarrollo de infraestructura para la minería.
Fuentes destaca el desempeño de la planta desaladora de Caldera, que próximamente cumplirá cinco años de operación.
“Hemos tenido muy altos estándares respecto a la producción de agua y también reconocimientos importantes. En 2022 obtuvo el premio a la mejor planta del mundo y en 2024 fue reconocida por su eficiencia eléctrica”, comenta.
La compañía también participa en la operación de sistemas para Aguas Horizonte y actualmente administra 13 plantas desaladoras de distintos tamaños en el norte de Chile, todas basadas en procesos de osmosis inversa.
En paralelo, Aguas Nuevas trabaja junto a actores del sector minero para impulsar infraestructura compartida y sistemas multicliente que permitan optimizar recursos y facilitar el acceso al agua para operaciones de menor escala.
“Las grandes mineras han construido sus propias fuentes de agua porque tienen los recursos para hacerlo, pero hay una pequeña y mediana minería que necesita asociarse para desarrollar este tipo de proyectos”, explica.
El ejecutivo subraya que Chile se ha consolidado como líder regional en desalación y anticipa un crecimiento sostenido de la industria durante los próximos años.
“Hoy somos líderes en Latinoamérica, con 26 proyectos y con la ciudad más grande de la región abastecida 100% con agua de mar. Además, tenemos una cartera de más de 30 proyectos que vienen a ratificar esta posición de liderazgo”, afirma.
Finalmente, Fuentes valora la reciente aprobación de la nueva Ley de Desalación, normativa que, a su juicio, entrega mayor claridad regulatoria para el desarrollo de futuros proyectos.
“Por primera vez se legisla respecto a este tema y se establecen reglas claras para una actividad que hasta ahora se regía por distintas normativas. Eso genera muchas expectativas y va a potenciar el futuro de la desalación en Chile”, concluye.
Revisa la entrevista completa aquí.
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