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Chile

Por: Javier Iriarte, senior business leader en Innspiral

Las brechas que frenan la innovación minera

viernes 23 de enero del 2026.- La minería chilena y latinoamericana enfrenta hoy una gran paradoja. Por un lado, opera en un contexto de presión creciente con mayores exigencias ambientales, menor disponibilidad de recursos, aumento de costos y una baja tasa de recambio de los yacimientos. Por otro lado, dispone de un ecosistema de proveedores y startups tecnológicas con soluciones capaces de mejorar productividad, seguridad y sostenibilidad. Sin embargo, entre ambos mundos persiste una distancia que sigue ralentizando la innovación.

No se trata de falta de tecnología, sino de brechas estructurales y culturales que dificultan la colaboración efectiva entre empresas mineras, proveedores tradicionales y startups.

La primera es una brecha de confianza, heredada de una relación históricamente transaccional y asimétrica. La minera define las reglas, transfiere el riesgo y privilegia proveedores grandes y consolidados. Desde su vereda, teme la dependencia tecnológica, la filtración de información o aumentos de precios tras un piloto exitoso y consecuencias negativas en la operación. Desde la otra, proveedores y startups temen, principalmente, invertir tiempo y recursos sin garantías de escalamiento. El resultado es un ecosistema que se observa con cautela, cuando debiera construirse sobre la colaboración.

Pero quizás la más crítica es la brecha de validación, el conocido “valle de la muerte” del pilotaje. La industria exige tecnologías probadas y robustas -y con razón, dado el riesgo operacional-, pero ofrece pocos espacios para probarlas en condiciones industriales reales. Sin sitios de prueba, sin sponsors internos y sin criterios claros de éxito, muchas soluciones prometedoras mueren antes de demostrar su valor.

Estas dificultades se ven reflejadas en la última encuesta de innovación para proveedores de la minería realizada por Cochilco el 2025 a 806 empresas. Donde ante la pregunta ¿Cuál(es) son las principales barreras para innovar en su empresa? las 2 principales razones corresponden a: El carácter conservador de las empresas mineras (36%), y el difícil acceso a las operaciones (27%).

Cerrar estas brechas no es trivial, pero es posible. Depende de los liderazgos adecuados y decisiones concretas de gestión con proveedores que permitan focalizar los esfuerzos para poder probar las tecnologías de manera ágil transitando desde una lógica puramente transaccional hacia una de riesgo y beneficio compartido. La confianza se construye con reglas claras, transparencia y estabilidad. Cuando la confianza aumenta, los riesgos bajan.

En paralelo, la minería necesita fortalecer su conexión activa con el ecosistema. No basta con convocatorias puntuales o desafíos abiertos. Se requiere scouting tecnológico permanente, vínculos con universidades, centros de I+D, startups y también con actores que sepan traducir el lenguaje operativo de la mina al lenguaje de la innovación.

Otro punto crítico es la adaptación de procesos internos. La innovación necesita liderazgo visible, sponsors con poder de decisión y protección frente a la urgencia del día a día operacional. Medir el impacto económico -en productividad, costos, seguridad o sostenibilidad- es clave para generar credibilidad interna y justificar la continuidad de los proyectos.

Finalmente, la co-creación con las áreas técnicas de manera profunda y temprana marca la diferencia. Entregar información de calidad y desarrollar prototipos conjuntos permite reducir la incertidumbre antes de escalar. Cuando los usuarios finales interactúan con la solución desde etapas tempranas, la probabilidad de adopción real aumenta de forma exponencial.

Porque hoy, más que nunca, la verdadera ventaja no está en quién innova primero, sino en quién sabe colaborar mejor.


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