Síguenos
  • Instagram
  • Youtube
  • Linkedin
  • RSS
0 elementos
Chile

Por Macarena Andrade, gerente comercial de Minería en Syncore y directora de Aprimin.

Lo que hoy está en juego

viernes 20 de marzo del 2026.- Hoy, las mujeres representan cerca del 24% de la fuerza laboral en la minería chilena, una cifra que hace una década apenas superaba el 8%. El avance es significativo y el cambio, profundo. La industria se está transformando y con ella la cancha donde se define su futuro.

La minería vive una transformación estructural. La transición energética, los nuevos estándares ambientales y la creciente presión por operar con legitimidad social, están redefiniendo la forma en que la industria produce, innova y se relaciona con su entorno.

Es precisamente en esa nueva cancha donde el liderazgo femenino comienza a ganar espacio.

Cada vez más mujeres están asumiendo roles de liderazgo en empresas proveedoras, en espacios gremiales y en áreas estratégicas de la cadena de valor. Su presencia no solo amplía las oportunidades dentro de la industria, sino que también aporta nuevas miradas en un momento donde la minería enfrenta desafíos cada vez más complejos.

El contexto global refuerza esta necesidad de adaptación. El reciente informe del World Economic Forum, From Minerals to Megawatts: Building Resilience for EVs, Data Centres and Power Grids (2025), advierte que la transición energética y digital está generando una presión inédita sobre las cadenas de suministro de minerales, donde vehículos eléctricos, centros de datos y redes eléctricas compiten por los mismos insumos críticos, como cobre, aluminio, litio y tierras raras. El documento subraya que, pese a estas profundas interdependencias, las decisiones continúan tomándose de forma fragmentada, amplificando riesgos sistémicos. En ese contexto, el WEF es explícito: la resiliencia “no emerge de manera orgánica” y requiere coordinación estructurada entre actores públicos y privados para evitar retrasos, sobrecostos y cuellos de botella que puedan comprometer la competitividad industrial”.

En ese escenario, la capacidad de innovar, coordinar actores y desarrollar nuevas soluciones será clave para mantener la competitividad de la minería chilena.

La evidencia también es clara en otro punto: los equipos diversos toman mejores decisiones, gestionan mejor la complejidad y generan soluciones más innovadoras. En una industria que enfrenta transformaciones tecnológicas, ambientales y sociales profundas, ampliar la diversidad de talento se convierte en una ventaja competitiva.

En el ecosistema de proveedores mineros ya se observan avances concretos. Iniciativas como Women in Action (WIA), que hoy reúne a más de 75 socias activas y más de 50 empresas, están generando espacios de mentoría, colaboración y desarrollo profesional que fortalecen el liderazgo femenino en el sector.

Más allá de un tema reputacional, la equidad de género y la mayor incorporación de mujeres en la industria es un habilitador estratégico para la competitividad del sector. Un gremio que impulsa soluciones innovadoras debe ser también un espacio donde mujeres y hombres tengan oportunidades equitativas para liderar, crear y transformar.

Lo que hoy está en juego no es solo aumentar la participación femenina en la minería. Es consolidar un cambio cultural que permita que más mujeres lideren, innoven y participen activamente en la construcción de la industria que el país necesita.

Porque la minería del futuro no solo dependerá de los minerales que el mundo necesita para la transición energética. También dependerá de la capacidad de la industria para incorporar todo el talento disponible.

Y en esa nueva cancha, las mujeres ya están empezando a jugar un rol cada vez más decisivo.


Share This
X
X