Chile
Tras cerrar 2025 con una producción de cobre por debajo de niveles históricos, la minería chilena enfrenta en 2026 el desafío de sostener continuidad operacional en faenas cada vez más complejas.

Según datos de Cochilco y análisis de Cesco, la producción nacional de cobre cayó 1,6% durante 2025, alcanzando 5,4 millones de toneladas, una de las cifras más bajas de la última década. En paralelo, el cobre alcanzó recientemente los USD 13.943 por tonelada en la Bolsa de Metales de Londres (LME), impulsado por la transición energética y el crecimiento acelerado de infraestructura tecnológica vinculada a la inteligencia artificial (IA).
En este contexto, Nicolás Orellana, CCO de X Analytic, advierte que la industria minera está comenzando a cambiar la forma en que entiende la productividad. “Durante años la minería estuvo enfocada en aumentar la capacidad, pero hoy el verdadero desafío está en capturar el máximo valor de los activos existentes. El OEE (indicador de eficiencia operacional de los equipos) pasa a ser una variable crítica para aprovechar este nuevo ciclo del cobre”, señala.
A juicio de Orellana, el foco ya no pasa únicamente por el volumen de producción, sino también por cuánto tiempo las operaciones logran mantenerse funcionando sin interrupciones. “Hoy producir más también significa perder menos tiempo. Las toneladas procesadas seguirán siendo el KPI principal, independiente de la ley del mineral, pero frente a la caída de leyes y la menor inversión en nuevas plantas, la eficiencia de los activos y la maximización de recuperación de cobre se vuelven prioritarias”, afirma.
En ese contexto, variables como monitoreo en tiempo real, mantenimiento predictivo y utilización eficiente de activos comienzan a ganar relevancia dentro de las operaciones. Según la Agencia Internacional de Energía (IEA), durante 2025 el mundo instaló 647 GW de energía solar, mientras grandes compañías tecnológicas proyectan inversiones récord en infraestructura y data centers, aumentando la presión sobre la oferta global de cobre.
El CCO de X Analytic advierte que gran parte de las pérdidas operacionales todavía permanecen fuera de la visibilidad estratégica de las compañías. “La automatización permitió aumentar la producción y el control avanzado ayudó a estabilizar procesos críticos, pero todavía existen oportunidades relevantes en operación mina, utilización de camiones, molinos SAG y control global del proceso. Creemos que la IA permitirá aumentar al menos un 10% la productividad utilizando los mismos equipos, sin necesidad de nuevas inversiones”, concluye.
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