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Cedomir Marangunic, Director Geoestudios

Los glaciares están en retroceso, y muchos se han extinguido ya… Sin embargo, ese retroceso no ha sido  uniforme;  a veces rápido, otras lento, pero siempre con una tendencia invariable. A partir de la industrialización de las actividades humanas a mediados del siglo XIX, dicho retroceso se ha acelerado, y más aún desde el término de la II Guerra Mundial, probablemente por causas antrópicas, es decir, por aquellas relacionadas con las actividades del hombre.

Hoy en día la comunidad científica concuerda -con muy escasas excepciones- en que la causa principal de la ocurrencia de glaciaciones es lo que se denomina Ciclos de Milankovic. Este matemático y físico croata, tomando las ideas de glaciaciones expresadas por científicos que lo precedieron, calculó el efecto sobre la temperatura (en un punto del hemisferio norte) de las variaciones de varios parámetros relacionados con el desplazamiento de la Tierra alrededor del sol, tales como la excentricidad de la órbita terrestre y los cambios en la inclinación del eje terrestre.

Los cálculos de Milankovic mostraron cambios en la temperatura del aire en la superficie terrestre que coinciden estrechamente con las glaciaciones del Cuaternario y las épocas interglaciales. Por otra parte, extendiendo los cálculos de Milankovic al futuro, resulta que no volverán a ocurrir condiciones de temperatura propicias para una nueva glaciación antes de los próximos 25.000 a 50.000 años.

Dado lo anterior, debemos suponer con un alto grado de certeza, que aunque tuviéramos la voluntad de suprimir todos los efectos antrópicos en los cambios climáticos, esto no evitará que los glaciares continúen retrocediendo, de manera que  prohibir afectarlos con medidas de protección es insuficiente para asegurar la persistencia de estas masas de hielo. Para que ello se produzca es necesario hacer algo que permita que los glaciares subsistan, vale decir intervenirlos, y no solamente ser testigos pasivos de su lenta extinción…

Eso es lo que entiendo por “salvar” glaciares y, afortunadamente, hoy son varios los científicos en el mundo trabajando en el desarrollo de tecnologías que lo hagan posible, incluyéndonos varios en Chile.
Es así como las tecnologías para salvar glaciares se han estado desarrollando en varios ejes. Estos incluyen acciones como:

- Cubrir parte de los glaciares para reducir la tasa de fusión en la superficie de nieve o hielo. Se ha empleado para ello elementos como sábanas de geotextil (esencialmente un plástico) que se utiliza en los meses de verano, o bien detritos rocosos que conforman una cubierta permanente, incluso materiales vegetales y también aserrín de muy baja capacidad de transmisión de calor.

- Alimentar artificialmente los glaciares, posibilitando mayores acumulaciones de nieve invernal. Esto se ha hecho erigiendo estructuras semi-permanentes en sus cabeceras, como lo son vallas para nieve similares a las empleadas en canchas de ski, o en carreteras, para el manejo de las acumulaciones de nieve. También es posible hacerlo redirigiendo los depósitos de nieve de avalanchas. Se ha probado también, en esta línea de acción, la aspersión de agua que se convierte en nieve, como se emplea en los centros de ski para fabricar nieve artificialmente.

- Pintar con cal blanca las laderas de un valle de montaña, para reducir la absorción de radiación solar y bajar la temperatura del aire.

- Incrementar los montos de precipitación sobre glaciares con técnicas de siembra de nubes.

- Provocar acumulaciones de agua en estanques artificiales, las que en invierno se transforman en hielo, el que luego se derrite lentamente en primavera y verano.

- Trasladar masas de hielo a sitios previamente preparados, donde las condiciones del entorno permiten reducir la tasa de ablación veraniega con respecto a aquella del sitio desde el cual se remueve el hielo.


Estas tecnologías, y otras en cierne, es lo que se conoce actualmente como manejo de glaciares, dentro del espectro más amplio de la geo-ingeniería. 

Cedomir Marangunic, doctor en glaciología y director de la empresa Geoestudios

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