Skip to end of metadata
Go to start of metadata
Manuel Álvarez, Especialista RR.HH

mineria-comunidades-alvarez

Quiero contribuir al desarrollo de este tema,  proponiendo 6 conceptos que en base a mi experiencia en el trabajo directo con comunidades y desde la perspectiva de la gestión de capital humano, creo que pueden aportar para lograr puntos de confluencia orientados al bien común, para todos los participantes, tales como:  prosperidad, ingresos, crecimiento, trabajo, salud, educación tanto desde la perspectiva de inversionistas, ejecutivos, instituciones de estado e integrantes de las comunidades, No obstante,  el elemento más importante de este artículo son las conclusiones y recomendaciones cuyo foco está en el hacer, en el crear y construir. 

1. Visión

Una visión o imagen clara del “cómo queremos que termine la historia”, o de lo que queremos que quede en nuestra propia memoria, ya sea de una historia particular, o una relación con personas en cualquier ámbito, determinará en gran medida como nos comportaremos: los pensamientos e ideas, lo que diremos y haremos, y definitivamente como emocionalmente viviremos el día a día. No es lo mismo ver en directo la final de la “Copa América”,  y emocionarse con cada penal,  que mirarlo sabiendo anticipadamente y con certeza que finalmente ganarás la copa, o decidirse  a cruzar el Mar Rojo (Mar Muerto) sabiendo con seguridad, que luego de sentir el agua hasta el cuello …éstas finalmente serán abiertas. Aporta al hacer y al construir, tener una visión compartida de bien común que queremos construir.

Los Enfoques de Sustentabilidad y su relación con las empresas y comunidades, desde una perspectiva histórica, han evolucionado desde relaciones más bien “casi antagónicas”, (Freirina, Caimanes, Chiloé, Aysén, Punta Arenas, etc.), pasando por el altruismo o paternalismo, hacia  enfoques con una mayor promoción del desarrollo de las personas y comunidades,  con más autonomía,  integradas al mercado y economía del país, y contribuyentes a la competitividad y productividad que requerimos para tener más prosperidad para todos. En Chile y el mundo  tenemos muy buenos ejemplos de integración de enfoques sustentables de comunidades y empresas.

Las comunidades  que aparecen como conflictivas hoy, sin duda fueron en algún momento muy participativas y autogestionaron sus recursos, su desarrollo y lograron bienestar para sus habitantes.

Hoy nos encontramos en un período transitorio en el que se están haciendo esfuerzos serios para integrar las visiones de negocio de los inversionistas, de ejecutivos, de los líderes sociales, de la sociedad y sus comunidades, del estado y sus instituciones. Hoy tenemos una prioridad compartida, como sociedad, para avanzar  hacia una convivencia más armónica e integradora articulada en al menos tres dimensiones relevantes a) en lo social: la paz social, justicia y equidad, b) en lo económico: la prosperidad para todos, el crecimiento, la competitividad y productividad, y c) en las personas: su desarrollo armónico en todos sus segmentos y aspectos (crecimiento espiritual, salud, deporte, esparcimiento, educación, trabajo), con un actuar correcto, justo y responsable.

Durante las décadas pasadas hemos observado un rol protagónico del estado, hubo tiempos en que se esperaba que todo lo solucionara el estado, después ya no se dejaba participar mucho al estado.  Posterior a ello, observamos un cambio paradigmático divergente: hoy tenemos una oportunidad de revisar y construir nuevas relaciones entre los “mundos” de la empresa, sociedad, estado y las personas.  El artículo lo abordo desde la perspectiva de la gestión del capital humano y porque somos las personas quienes damos vida y co-creamos estos conceptos y realidades. Un aspecto clave para facilitar la integración de estos mundos es educarlos, capacitarlos y crear instancias o experiencias de enseñanza – aprendizaje comunes y compartidas, para ayudar a su integración y obtener soluciones que por su calidad y profundidad se sostengan en el tiempo, respuesta más rápidas, dinámicas, flexibles  y eficaces. Es necesario también lograr acuerdos y ajustar o “calibrar” las necesidades y expectativas actuales de cada una de ellos.

2. Actualización de algunos paradigmas :

Uno de los paradigmas que debemos actualizar, es el alcance de la empresa y sus límites. Es interesante considerar que si queremos mejorar la competitividad, productividad, y asegurar el valor comercial y sostenibilidad de la empresa, debemos decidir sobre las conductas y hábitos de quienes focalizaremos las intervenciones y recursos: ¿en  las conductas, hábitos y desempeño de los trabajadores “propios”?, ¿de los proveedores?, ¿en las comunidades de donde proviene la fuerza laboral ? . Por ejemplo: tenemos que considerar casos en que la relación entre trabajadores de la empresa y externos o proveedores es de 1 a 4, o 1 a 7 .  Un buen diagnóstico, planificación y prognosis con un buen foco para las intervenciones y resultados esperados permite predecir con una mayor probabilidad un “movimiento de agujas” en las direcciones que definamos y/o acordemos, para hacer realidad nuestra visión y la historia que queremos vivir, como mejorar la productividad, como tener mejores desempeños o conductas más seguras. Quizás un desafío actual es identificar esas visiones comunes y trabajar en hacerlas realidad “lado a lado” , dejando los “cara a cara” o “frente a frente” en su meritorio lugar.

3. Cultura: Responsabilidad y participación para co-construir versus derechos

El desarrollo de un ser humano, transita desde ser muy dependiente a ser independiente y autónomo, desde tener que pedir por las cosas que no podemos obtener por nosotros mismos, luego debemos aprender a hacer u obtener cosas y a compartirlas, y luego aprendemos la reciprocidad, que es la base sobre la cual se levanta la equidad de una relación. Tener la posibilidad de dar, y el acto de dar en sí, es un elemento esencial de la dignidad de un ser humano.

Por lo tanto, la evolución desde una cultura basada en derechos debería evolucionar naturalmente hacia una más madura, basada en responsabilidades. Los derechos los pedimos, los reclamamos, los exigimos, y las responsabilidades las hacemos, las demostramos. Responsabilidad y derechos están relacionados. Una persona tiene derechos generalmente si otros tienen la responsabilidad de proveer el derecho solicitado o reclamado. Reclamamos, exigimos, pedimos derechos asumiendo que otros tienen poder para darnos lo que pedimos. Los derechos fueron inventados para proteger a las personas de otros poderes que no eran sensibles a sus penurias.  Los derechos fundamentales por los que hubo luchas, fueron por la vida, la propiedad, libertades individuales, de expresión, de asociación y por ser humanos. 

Un cultura basada en responsabilidades es más madura, ya que cuando podemos decir : “yo ayudé a construir eso”, o “nosotros construimos aquello”  nuestro sentido de pertenencia es mucho mayor, esta es una experiencia que nos brinda una cultura basada en la responsabilidad, nos permite pasar de ser demandantes a ser co – constructores del bien común y poder decir “nosotros construimos”.

4. Confluencias - Convergencias

¿ Cómo podemos lograr la colaboración  o cooperación, el poder decir “nosotros construimos”, “ nosotros ganamos una medalla olímpica”  ?.  Una alternativa rudimentaria pero eficaz, es forzar a una persona a comportarse de una forma u otra, mediante el poder coercitivo de las leyes, de la fuerza o del dinero y pagar por ello, pero ninguna de estas formas asegura dignidad ni respeto, o un trato no transaccional.  Los acuerdos y los pactos son una alternativa que permite generar un nosotros,  respetando la libertad, integridad y las diferencias de las partes, en función de un objetivo apreciado en común, como puede ser el  bien común.

Cuando las cosas no van como queremos, tenemos la experiencia compartida de que nos hayan dicho alguna vez o que nosotros le hayamos dicho a alguien: “tenemos que conversar”. Un aspecto importante de esta conversación es si lo hacemos “cara a cara”, lo que es muy bueno, o si lo hacemos “lado a lado”, que es muchas veces mejor ya que las asperezas generalmente se liman trabajando, haciendo cosas juntos más que conversando o dialogando las cosas cara a cara.   Podemos hacer algo juntos, y en el hacer juntos ir conversando, ir construyendo.  ¿Podemos conversar sin dialogo?, es claro que no, pero más importante que dialogar es responder a la pregunta ¿ podemos y queremos hacer algo juntos ?, algo que sea concreto, práctico, no utópico, que no requiera grandes capacidades, etc.-. Es interesante como hoy cobra fuerza lo simple y sensato: las redefiniciones al volver a preguntarnos qué es un negocio minero y sus procesos básicos, que es lo esencial de un colegio o una universidad, que es una familia, o una relación y que necesitamos esencialmente para vivir en armonía con los demás y ser felices y tener paz.  Las empresas requieren paz con sus comunidades. Las personas y la sociedad necesitan empleos, salud y educación, esparcimiento, la gran mayoría queremos y necesitamos prosperidad para nosotros y para nuestras descendencias.  A nuestro medio ambiente  le estamos extrayendo recursos que la tierra se ha demorado miles de años en generar ( madera, minerales, agua, aire , petróleo) , y ya hemos logrado un paso: hoy sabemos que algo tenemos que hacer.

5. Oferta de valor

El valor  económico y ético que las personas le están asignando a las cosas está cambiando, lo que antes hacia atractiva a una empresa y sus productos hoy se ha tenido que actualizar.  Las valoraciones no dependen únicamente de una sola persona, es un elemento importante en una sociedad y se manifiesta también en la asignación de precios en un mercado abierto. En la elección de un producto o de un candidato a elecciones.  Desde el punto de vista de la ética, la valoración es un determinado juicio que cada acto tiene a los ojos de un individuo o de la sociedad.  Lo que antes las personas valoraban en un líder también ha cambiado. Por lo tanto nuestra oferta de valor para el ser humano actual también está siendo renovada y actualizada en diferentes ámbitos (negocios, sociedad, familia) y en los tipos de relaciones (pareja, amistades) y en grupos etarios también.  Hoy es necesario integrar y sobrevivir en un justo equilibrio.  Por lo tanto los enfoques de sustentabilidad y las prácticas, actividades o conductas asociadas son valoradas por las sociedad y sus comunidades de una manera diferente. La necesidad de integrar los mundos del estado, de las empresas, de gobierno y de la sociedad en función de un bien común compartido y valorado, hoy es necesario para todos. Los paradigmas personales y colectivos necesitamos revisarlos y adoptar los que contribuyan. En este contexto hay oportunidades para buscar nuevos puntos de confluencia y convergencia para construir la sociedad que queremos, que visualizamos o imaginamos, el lugar de trabajo que queremos, la compañía que queremos ser, la comunidad que queremos ser.

6. Personas, personas, personas

Hoy estamos viviendo un cambio que en parte lo han abanderado nuestras nuevas generaciones, en que también están participando los intereses del estado, gobierno y empresas, en el que independientemente de nuestro nivel social, género, educación: hay un mayor foco en las personas, por ejemplo en que las personas no somos un medio, somos un fin, y en que la dignidad no es negociable y se valoran muchísimo lo que se denomina relaciones no instrumentalizadas.

Las personas de hoy analizan la información en forma mucho más automática que antes, tienen menores tiempo de espera entre un deseo en su mente y la conducta para satisfacer ese deseo, quieren participar en la toma de decisiones. Hay un tránsito de un foco en el competir hacia mayor foco en la colaboración, en el integrar a los que son diferentes, respetando la dignidad de la diferencia.  La sociedad que queremos para nuestro país, el hogar que queremos construir, obviamente no podemos construirlo solos, necesitamos hacerlo todos, las empresas, el estado, los gobiernos, las personas, con la comunidad y tomará  tiempo. Y las conversaciones, la argumentación y persuasión deben ser las herramientas para construir nuestra sociedad día a día.

7. Algunas propuestas

Educar y alfabetizar: Una propuesta de valor apreciada puede ser la educación, alfabetizar en programas de conceptos básicos, intermedios y avanzados de economía y negocios, para poder entender el valor, o lo importante de que seamos o no competitivos o productivos en lo individual, en lo colectivo como comunidades, como sociedad y como país. También alfabetizar respecto al uso de la política para nuestro beneficio. Internet y las capacidades de lecto-escritura por supuesto ameritan una correcta priorización. Ejemplos:
• Competitividad: Por qué es importante ser competitivo y para que sirve, qué es y cómo ser competitivos.
• Negocios: Qué es un negocio, una empresa, como funcionan, como perduran en el tiempo, como se insertan en un mercado.
• Política: Conceptos de estado, gobierno y sus instituciones.
• Finanzas: finanzas personales y de la comunidad, de los negocios y de un país.
• Herramientas y conceptos técnicos según área geográfica.

Vivir experiencias comunes, conjuntas  que permitan estar “lado a lado” generando una solución con significado:  Actividades artísticas, sociales, deportivas o culturales en que los participantes “ equipos transversales”  (inversionistas, accionistas, ejecutivos, líderes sociales, funcionarios públicos) participen en experiencias de enseñanza – aprendizaje de co –construcción de algo significativo socialmente.  En que experimenten el orgullo y la satisfacción de que están arreglando y solucionando un problema que durará en el tiempo:
• Proyectos de corto plazo de acciones conjuntas: participar en vendimias, en actividades deportivas organizar campeonatos que integren a diferentes actores y que hagan y disfruten realmente lo que les gusta hacer y lo compartan con los demás.
• Proyectos de mediano o largo plazo: Construcción de casas de ayuda social, o de desarrollo medioambiental
• Programas de excelencia personal orientados a la expresión del máximo potencial o talentos de cada persona

Planificar y prognosis: Lo positivo de una correcta planificación y prognosis es que permiten poner prioridades, hacer acciones concretas y sobre todo tener horizontes de trabajo más allá de un gobierno y su período.  Necesitamos ser competitivos y productivos, necesitamos ser felices, realizados y tener un buen vivir, un bienestar social. Hoy es prioritario el tener equipos cohesionados capaces de revisar más frecuentemente  el avance  de las planificaciones y adaptarse a los nuevos escenarios permanentemente.

Cultura: Construyamos una cultura en base a lo que creemos, con hábitos y conductas que favorezcan un vivir responsable y consciente.
• Aprender a construir y desarrollar culturas de excelencia continua considerando los estándares que necesitamos en diferentes ámbitos

Manuel Álvarez, Consultor Especialista en RR.HH y Comunidades

Portal Minero