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Filial de Endesa exigió un pago mayor por un terreno de 30 hectáreas que compró la firma de Paulmann en 2007 en 1 UF/m2, con el compromiso de construir un centro comercial antes de 2010. Frente al incumplimiento de la condición pactada, Enea demandó un m


23 de Febrero de 2012.-

Dos gigantes, la firma de origen hispano Endesa y el holding chileno Cencosud, están envueltos en una pelea de proporciones, cuyo telón de fondo es el parque industrial Enea, adyacente al aeropuerto de Santiago. Todo por una cifra nada despreciable, la que se elevaría hasta los US$ 31,6 millones.

Corría marzo de 2007 cuando Cencosud, controlado por Horst Paulmann, y Enea -ligada al grupo Enersis, filial de Endesa-, anunciaron la compra por parte del retailer de 30 hectáreas en el parque industrial. La idea de Paulmann era levantar un mall, aprovechando la cercanía con el aeropuerto y la alta densidad residencial en las zonas aledañas.

Aunque las partes no revelaron el precio, conocedores del negocio cuentan que se pactó en 1 UF/m2, lo que equivale a unas 300 mil UF, unos US$ 13,2 millones, por las 30 hectáreas. Un precio bajo, dicen en el mercado, considerando que en parques industriales más alejados y sin urbanizar, el valor del metro cuadrado llega a 1,5 UF. El tema es que dentro del contrato se habría dejado estipulado que Cencosud debía tener en operaciones un centro comercial durante 2010, tal cual se anunció al momento de revelar la compra del terreno.

El problema es que Cencosud no ha levantado dicho mall. 

Por esta causa, la filial de Enersis se molestó, pues a su juicio vendió barato el terreno a cambio de la construcción del establecimiento en cuestión, sin que esta condición haya sido cumplida por Cencosud. Por ello, comenzaron a enfrascarse en negociaciones para que el retailer pague el verdadero valor que tendría el terreno, dice uno de los involucrados.

Desde ahí comenzaron diversas fórmulas para tratar de desenredar el entuerto, desembocando en que cada una de las partes contrató sus propios servicios de tasación para determinar el verdadero valor del terreno. La filial de Endesa contrató en agosto de 2011 a la firma Transa, que habría valorado el paño en 3,6 UF/m2, lo que deja el valor de las 30 hectáreas en 1,08 millón de UF, unos US$ 47,5 millones. 

Fuentes de la firma señalan que el precio se habría fijado en base a su ubicación, al nivel de urbanización que tiene el terreno, la orientación de los precios y a otras características del paño, como que Enea entrega el terreno compactado y listo para construir.

En respuesta, Cencosud contrató en diciembre de 2011 a CB Richard Ellis, que habría tasado el terreno en poco más de 1,2 UF/m2, dejando el paño completo valuado en 360.000 UF, unos US$ 15,8 millones. 

Así, la diferencia en el valor del terreno entre ambas compañías se empinó a los US$ 31,6 millones, cifra que hoy se encontraría en juego. En el mercado les extraña el bajo precio fijado por CB Richard Ellis, considerando lo que cuesta un paño similar en otros parques industriales. Por ello, Enea decidió ir a un arbitraje, acudiendo a un perito de un importante estudio de abogados. Ahí se designó un árbitro, quien, ante la gran diferencia de tasación del terreno, decidió llamar a un tasador independiente de las partes, escogiendo a Colliers International.

Fuentes de las compañías dicen que Colliers habría tasado el paño en torno a 2 UF/m2, lo que deja el valor total del predio en 600.000 UF, unos US$ 26,4 millones.

Aunque el arbitraje aún no finaliza, dice una de las partes, otras fuentes dicen que el precio final que se escogería sería el que estipuló Colliers, no dejando contenta a ninguna de las partes. Enea, perdiendo 
US$ 21 millones de lo que estimaba costaba su terreno, y Cencosud pagando US$ 13 millones más de lo que desembolsó en principio.

Las firmas no quisieron referirse al tema.

Diario Financiero