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Chile

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Miércoles 06 de Diciembre de 2017.- Papá de tres hijos, abonado del club de sus amores, un apasionado de los deportes que lo conecten con la naturaleza, separado, pero en pareja, esa es la vida detrás del gerente general de Fundación Chile, Marcos Kulka, quien con 45 años, lidera una organización que busca mediante la innovación tecnológica alcanzar el desarrollo del país.
 
Sin tener un claro camino de lo que realmente quería y con sólo 18 años, comienza sus estudios de Ingeniería Comercial en la Universidad Católica. Y es que si bien también le atraía la opción de estudiar medicina, él mismo relata que optó por ingeniería “porque le permitiría tener más flexibilidad ante un mundo dinámico y cambiante.
 
Sus primeros pasos en el mundo profesional fueron ligados a los proyectos de innovación en el terreno financiero, algo muy lejos de lo que hoy hace como gerente general en Fundación Chile. Pero lejos de estar arrepentido, Kulka considera que fue una suerte el haber tenido la posibilidad de desarrollarse en ellas, ya que le permitieron comenzar a ver lo que en realidad le gustaba a él como profesional, y lo llevaron finalmente a realizar un Master in Business Administration en la Universidad de Berkeley, Estados Unidos.
 
Lugar donde aprovechó el auge que tenía el internet y el desarrollo tecnológico  para luego trabajar en Visa Internacional, desde su sede en Miami realizando alianzas estratégicas hacia la región de Latinoamérica. Todo hasta que llegó la decisión del lugar donde criar a sus hijos.
 
“Tenía dos opciones, una en Estados Unidos, un país sumamente desarrollado, o regresar a Chile, a mi país, y contribuir al desarrollo del mismo”, la decisión fue clara. Sentado en la sala de reuniones de Fundación Chile, en la comuna de Vitacura, Marcos Kulka nos relata distintos aspectos de su vida, proyectos, y su principal pilar, sus hijos.
 
La economía y sustentabilidad de la mano de Fundación Chile
 
“Para mí es la combinación perfecta” describe Kulka a la institución a la que llegó contactado por Eduardo Bitran, quien en ese entonces era el gerente general de Fundación Chile. Y es que con sólo 31 años asumió como gerente de nuevos negocios. “La fundación, era por lejos el lugar que tenía mayor dinamismo en el  campo de las tendencias de futuro, y de generar de manera permanente nuevos negocios y nuevos desafíos para el desarrollo del país”, combinando las dos cosas que le gustan, el sentido y propósito del trabajo, con la diversidad que éste le permitía.
 
El cómo llegó, en un periodo de tres años, a convertirse en gerente general se debió a una situación particular del 2006, ya que Eduardo Bitran fue contactado para asumir como ministro de Obras Públicas dejando vacante la Gerencia General.
 
Oscar Guillermo Garretón, el recién presidente asumido, después de evaluar varios candidatos externos a través de un proceso formal de head hunters, optó por Kulka a pesar de su juventud y con sólo 34 recién cumplidos asumió la Gerencia General cargo en el que se desempeña hasta la fecha.
 
Dedicándose a distintos temas de desarrollo e innovación, la minería está presente en variados proyectos en Fundación Chile. El ejecutivo subraya que “la minería del cobre va a ser la que nos va ayudar a depender menos de ella, ya que hay un aprendizaje importante en conocimiento, tecnología, capital humano, etc. que se puede transferir hacia otros sectores. El cobre debiera producir en los próximos años una nueva industria basada en conocimiento de US$ 4.000 millones.
 
Es por ello que Fundación Chile es uno de los líderes en innovación de plataformas abiertas que combinan la competitividad del sector, con la sustentabilidad y el factor humano. Esto porque se han convertido en un actor principal para orientar las áreas de gran potencial para Chile y determinar sus planes de acá a dos décadas más.
 
Entre los proyectos, se encuentra Expande, que busca incrementar el número de desafíos desde y hacia la industria minera; caracterizando y difundiendo oportunidades, disponibilizando proyectos de innovación, entre otras cosas. También ligado a la minería, bajo el paraguas del programa nacional Alta Ley, Fundación Chile coordinó a los actores claves para trazar una hoja de ruta al 2035, indicando lo que se necesita y espera de la minería en 18 años más.  Desde nuevas estrategias a cómo disponer de forma ambientalmente amigable los relaves hasta proyectos de transformación profunda que piensen en una minería sin relaves. O el proyecto Eleva, cuyo propósito es contribuir al mejoramiento de la productividad del sector minero, acelerando el cierre de las brechas de capacidades de las instituciones de formación para el trabajo y su desempeño en el mundo productivo.
 
Desafíos para el Chile del futuro
 
“Chile se encuentra justo en lo que se denomina ‘la trampa de los ingresos medios’, que explica que cuando los países llegan a un nivel de ingreso per cápita medio, les cuesta muchísimo sobrepasarlo y llegar al desarrollo”. Esto porque todo lo realizado para llegar a ese nivel, no tiene relación alguna con lo que se debe trabajar para alcanzar la meta del desarrollo, algo en lo que Kulka cree firmemente. “Son fenómenos sociales y de desarrollo distintos a lo que conocemos. Chile ha masificado una clase media importante y uno de sus grandes desafíos es ver cómo pasar al siguiente nivel. Lo que son desafíos gigantes”. Uno de esos desafíos, la educación. 
 
Por eso y haciendo referencia a las próximas elecciones, comenta que independiente de los candidatos, “el país tiene un montón de desafíos. Todos compartimos el diagnóstico que debemos continuar avanzando en temas como la educación”, no sólo en niveles escolares, sino también en los, secundarios o en las mismas empresas. 

Por eso para Kulka, la educación es un desafío crítico, y es que en términos latinoamericanos Chile se encuentra muy bien, pero cuando se compara a nivel global, a lo que se necesita, “estamos mal”.
“Si se compara a los mejores puntajes nacionales en el SIMCE, con los peores obtenidos en China, están prácticamente en el mismo nivel”, asegura. “Chile avanzó muchísimo en lo que es la cobertura, en darle acceso a todos. Y lo que viene ahora es la calidad de ésta, que sea pertinente con los desafíos del futuro. Entregar formación en habilidades del siglo XXI, absorción de la tecnología, que exista un complemento entre la empresa y los trabajadores”.
 
Según señala Kulka, se deben elegir los focos estratégicos que se deben priorizar para que Chile pueda convertirse en un actor global. Reitera que la minería tiene una participación especial por el factor económico que significa, pero “también otros proyectos como salmonicultura o las estructuras productivas”, que a su modo de ver deberían ser a partir de las industrias de recursos naturales. Afirma que deben sustentarse en “el conocimiento, porque tienen mayor valor agregado. Un lugar donde las personas complementen el desarrollo”.
 
Aprovechar las bondades del desierto en cuanto al litio y el cobre para los autos eléctricos, y la astronomía, son otros puntos que el ejecutivo considera importantes para el Chile del futuro.
 
Más allá del gerente general, Marcos Kulka el padre de tres
 
Fanático de los británicos de Depeche Mode, cuenta que son la única música que mantiene a través de los años, porque es totalmente ecléctico en cuanto a sus gustos musicales “Spotify, lo que escuchan mis hijos, jazz, de todo un poco”, relata.
 
Con dos hijos adolescentes y la menor de ocho años, intenta traspasar parte de lo aprendido en sus proyectos con la fundación a la relación con sus hijos. Por eso la palabra “Conectar”, es tan adecuada a la hora de describir su principal desafío personal, y es que con niños criados en el siglo XXI, totalmente conectados y globalizados, no siempre es fácil, pero para él no ha sido imposible. “Estoy full abocado en el cómo orientarlos al nuevo mundo, uno que todos sabemos que viene, pero que no sabemos cómo va a ser”.
 
De ahí parte su objetivo de transmitirles el sentido de la pasión “por lo que sea, pero pasión ”, describe él. Algo que logra como abonado de Colo Colo, ya que son esos momentos, “en el estadio cuando logramos una conexión que es única y derriba las diferencias generacionales porque vamos además con mi papá. En ese mismo sentido, y sabiendo que los cuadros inconexos que se tiene en la adolescencia, es que intenta ya sea a través de la música, el arte,  los deportes o la nueva tecnología lograr espacios que le permitan pasar más tiempo con ellos. 
 
“Salir en bicicleta es otro de esos momentos donde se mezcla el deporte con la contemplación de la naturaleza. Santiago tiene un territorio privilegiado en cuanto a cerros. He ido dejando otros deportes más de impacto como el futbol, pero sigo haciendo entre cuatro a cinco veces deporte si o si”. Además, “me siento como en el programa Santiago Adicto, ya que de a poco he ido descubriendo junto a mi pareja muchos lugares y sectores únicos”.
 
En sus tiempos libres, que entre risas comenta que no son muchos, aprovecha y gracias a Kindle, tablet de libros, el tener a su disposición bibliotecas enteras con sólo un click. “Nunca termino un libro, en el fondo uno tiene ganas de leer, pero picoteo. Lo que igual es fome, pero leo de todo. Ahora estoy leyendo la biografía de Da Vinci y después me pasaré a Gracias por llegar tarde de Friedman u Homo Deus de Harari”.  

Tatiana Berckhoff Cádiz/Portal Minero

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