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Chile

La disyuntiva está entre responder a las presiones de los sindicatos y los partidos políticos o legitimar el modelo de gobierno corporativo.

Lunes 12 de Mayo de 2014.- Esta semana, una vez que se dé a conocer a los tres nuevos directores de Codelco, cuya designación es facultad de la Presidenta de la República, comenzará otro proceso al interior de la estatal: la definición de la continuidad de Thomas Keller a la cabeza de la corporación como presidente ejecutivo.

Conocedores del tema coinciden en que la disyuntiva del gobierno está planteada en torno a dos factores, ambos vinculados a presiones.

Por un lado está el apremio de los sindicatos y de algunos partidos, que están interesados en que la administración de la minera sea renovada, mientras que en la otra vereda está la necesidad de legitimar el modelo de gobierno corporativo, figura que surgió durante el primer mandato de Michelle Bachelet.

Uno de los objetivos de este proyecto es, precisamente, lograr una separación efectiva entre los tiempos políticos y la estabilidad en el tiempo que la empresa requiere para desarrollar sus planes de crecimiento, que deben sortear grandes desafíos como el envejecimiento de los yacimientos, así como la complejidad creciente de las variables productivas y de costos, que impactan a la estatal al igual que al resto de la industria.

Aunque para algunos el desenlace parece bastante obvio y apuestan a un cambio en la presidencia ejecutiva de la minera, cargo que Keller ocupa desde junio de 2012, cuando sucedió a Diego Hernández -hoy en Antofagasta Minerals- tras su renuncia, hay quienes piensan que no todo está perdido para el ejecutivo.

Experiencia y resultados?

Pese a que mientras no se conozca quiénes serán las nuevos integrantes de la mesa, es difícil especular respecto de hacia donde se inclinará la balanza, lo cierto es que hay factores que a estas alturas sí pueden ser considerados.

Uno de ellos es que la gestión de Keller es bien evaluada por el directorio y, en particular, por el comité de auditoría que, según establece la Ley de Gobierno Corporativo, está conformado por los representantes propuestos por el Consejo de la Alta Dirección Pública.

Una de las características de este grupo es su transversalidad, pues Marcos Lima y Blas Tomic, son cercanos a la Nueva Mayoría, mientras que Marcos Büchi y Gerardo Jofré son cercanos a la derecha política.

Entre las funciones de este comité, además de la revisión de los contratos y otras materias sensibles y relevantes de la cuprera, está evaluar al presidente ejecutivo. Trascendió que en marzo el grupo evacuó su informe, que fue redactado por Lima y, donde en poco más de 20 páginas y en una escala de entre 1 y 5, el desempeño de Keller se califica en torno a 4,5, que está en el rango entre “muy bueno” y “extraordinario”.

Los integrantes de este comité continuarán en la mesa tras el nombramiento de los tres nevos representantes.

La calificación no es azarosa, dicen en la empresa, pues a favor de Keller juega, entre otras cosas, el haber logrado en 2013 la primera reducción de costos de la minera en casi una década, con ahorros por más de US$ 480 millones.


El factor político?

Más allá de la ley de gobierno corporativo a nivel político persiste la visión de Codelco como un “botín político”, dicen al interior de Codelco.

En esta línea, trascendió que en varias tiendas manejan más de algún nombre para suceder a Keller.

Otro ejemplo es el del senador Alejandro Guillier, quien pese a ser independiente fue candidato por el partido Radical, quien hace unos días declaró ser partidario de un cambio de rumbo en Codelco, haciendo referencia a la salida de Keller. Trascendió que el congresista apoyaría la opción del ex vicepresidente de Codelco Norte, Sergio Jarpa, quien fue propuesto por Diego Hernández para ocupar la vicepresidencia de Proyectos, pero recibió el veto del directorio.

A lo anterior se suman las declaraciones de los presidentes de los sindicatos de trabajadores (FTC) y supervisores de la estatal, Raimundo Espinoza y Ricardo Calderón, respectivamente, quienes han criticado la falta de liderazgo de Keller, quien a lo largo de su gestión no tuvo mayores roces con los sindicatos.

Ejemplo de lo anterior es que la propia Federación de Trabajadores del Cobre (FTC) firmó con Keller a fines de enero pasado tres acuerdos para establecer mesas de trabajo sobre relaciones laborales estratégicas que apuntan a la competitividad y sustentabilidad de la empresa en general y para el negocio de fundición y refinería, así como materias asociadass con la licencia socioambiental.

Conocedores del tema comentaron que el cambio de actitud de los dirigentes estaría vinculado a las presiones partidistas.

DF

Portal Minero