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Chile

El Vicepresidente de Desarrollo de la firma, Eduardo Flores, señaló que están trabajando en diversas áreas para lograr la aprobación y hacer posible la ejecución del proyecto.

Miércoles 12 de Noviembre de 2014.- El Vicepresidente senior de Desarrollo de Pascua-Lama, Eduardo Flores, analizó el estado actual del proyecto y las posibilidades de una pronta reactivación y puesta en marcha: “Con las lecciones aprendidas, queremos no solo cumplir con la regulación, sino que ir más allá. El diseño tiene que ser más robusto. No podemos tener ningún error en este proceso, porque es la piedra angular para poder destrabar el proyecto"; señaló Flores en entrevista con el Diario Financiero.

“La construcción está completamente detenida, tanto en Chile como en Argentina; estamos cumpliendo con todas las obligaciones ambientales y regulatorias en ambos países y terminando el diseño de ingeniería de lo que será el sistema de manejo de aguas definitivo. A la vez, estamos trabajando el acercamiento a las comunidades. Hemos iniciado el diálogo y reubicado nuestras oficinas en Vallenar; estamos trabajando y colaborando con el gobierno regional, y seguimos reforzando el equipo”, describió el ejecutivo en la entrevista, publicada este miércoles.

Respecto a los compromisos que adquirieron con la Superintendencia de Medioambiente, para poder reiniciar la construcción, el Vicepresidente de Desarrollo del controvertido proyecto detalló que ya se invirtieron cerca de USD 50 millones en obras para recolectar las aguas de no contacto que bajan del glaciar. "Nos demoramos casi nueve meses en terminarlo. Hoy está funcionando, pero dejará de hacerlo cuando estén las obras definitivas. De ellas, estamos terminando la ingeniería y se lo deberíamos presentar en los próximos meses a la autoridad, para buscar su aprobación”, señaló.

Agregó que aún no tienen claro si ingresarán el proyecto al SEIA: “Vamos a seguir lo que diga la regulación. Estamos revisando el reglamento para poder definir cuál es la vía más adecuada para obtener los permisos. Sin embargo, tiene que darle la mayor robustez al proyecto y a su desarrollo; lo que incluye discutirlo con las comunidades”, aseguró al Diario Financiero.

En este sentido, dijo que no tienen claro cuánto se demorarán en conseguir los permisos, o en terminar la construcción. La ingeniería estaría terminada hacia fines de año y luego vendrá la aprobación ambiental. "Es un proceso que nosotros estimamos en varios años, los que nos da la facilidad de trabajar en otros frentes del desarrollo del proyecto”, explicó en la entrevista.

De todas maneras, se mostró esperanzado sobre la reactivación del proyecto y cree que "la compañía ha hecho cambios significativos". "Tenemos la esperanza de poder encontrar el camino. Creo que definitivamente existe una oportunidad, pequeña, pero existe. Por eso tenemos que ser cuidadosos y no nos podemos equivocar. No tenemos margen de error, estoy convencido”, aseguró Flores.

Respecto al financiamiento de Pascua-Lama, el ejecutivo estima que "significará probablemente otros USD 4.000 millones más". "El equipo está mirando la mejor forma de ejecutar el proyecto. Hay un par de factores que son positivos, porque el costo de construcción es más competitivo que hace un par de años. Hay que ver si podemos capturarlo y ser aún más eficientes”, comentó. Pero aclaró que no tienen planes de actualizar el diseño del proyecto: “Es difícil que un proyecto pueda cambiar de dirección. Estamos en la mitad y queremos terminar en base a los criterios que se establecieron en un principio. No estamos introduciendo cambios sustanciales al diseño, sino una optimización en la ejecución", dijo.

Relación con la comunidad

“Seguimos trabajando en detalle con los cumplimientos de la Resolución de Calificación Ambiental respecto de nuestras obligaciones sociales. Pero queremos ir más allá: Trasladarnos a la región nos permitirá incrementar este proceso de diálogo. Por ejemplo, estamos viendo de qué manera podemos aumentar la empleabilidad a nivel local. Esto nos va a generar que, en el futuro, la tercera región tenga una participación importante en el empleo, por ejemplo, cuando haya que construir el sistema de manejo de aguas, donde se requerirán del orden de 1.000 personas directas y 3.000 a 5.000 indirectas”.

La empresa tiene como prioridad rehacer su imagen y mejorar la relación con la comunidad, explicpó Flores en la conversación con DF. “Para hacerlo, primero necesitamos un cumplimiento total de nuestras obligaciones. Y, segundo, total transparencia. Además del diálogo con los diaguitas, hace unos meses también comenzamos un proceso similar con el resto de las comunidades, donde todo el equipo está explicando cuál es la situación del proyecto, escuchando, trabajando las discrepancias que se van presentando e ir logrando compromisos", aseguró.

"Esto es un camino largo, no sé cuándo estaremos en posición de decir que hemos recompuesto esa relación”.

Sobre el acuerdo que mantiene Barrick con las comunidades de Huaco, declaró que, aunque "es difícil tener contacto con el 100% de los representados", se han "asegurado de estar sentados con la mayoría". "En la provincia del Huasco hay 22 comunidades y 12 que están en la mesa. Ellos representan cerca del 70% de la población diaguita organizada. El otro 30%, por diversas razones, no está y tienen todo el derecho a discrepar, pero nosotros tenemos que seguir avanzando con quienes representan a la mayoría”, concluyó.

 

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