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Chile

Miércoles 09 de Octubre de 2013.- El ingreso de aceros importados extinguirá la producción local de productos laminados a contar de 2014. El bajo costo al que entran y el encarecimiento de la industria chilena obligarán a las empresas que se desempeñan en esta área a concentrarse en productos largos y en especialidades, como bolas para la minería.

No obstante, el mercado de aceros largos -en el que, a diferencia de lo que ocurre en planos donde sólo está CAP, también participa Gerdau Chile-  hoy está enfrentando la misma amenaza de importación a bajo costo, lo que podría terminar de colapsar a la siderurgia local.

Para Gerdau en Chile -empresa que fabrica acero a partir de chatarra y que recientemente abandonó la denominación Gerdau Aza- este es un motivo de gran preocupación, pues en la visión de la compañía las importaciones principalmente desde Asia están sustituyendo producción local.

“Esto afecta no sólo a los productores primarios, sino también a aquellos que utilizan el acero como materia prima para fabricar productos con mayor valor agregado”, plantea su gerente general, Italo Ozzano.

El ejecutivo agrega que esta situación genera una desindustrialización en este mercado, lo que conlleva una pérdida de empleos de alta calidad, pues se trata personas muy capacitadas.

Pero no es el único riesgo. “También estamos notando un aumento en las importaciones de productos largos, utilizados fundamentalmente en la construcción. Vemos con preocupación esa tendencia, pues se han hecho estudios muy serios que indican que muchos de esos productos ingresan al país sin cumplir con las exigentes normas de calidad que requiere un país tan sísmico como Chile”, sostiene.

Este es un aspecto clave que ha sido estudiado a nivel de industria y sobre el cual se está pidiendo a la autoridad que tome medidas. Parte importante del encarecimiento que sufre Chile en esta materia tiene que ver con el alto costo de la electricidad, situación que afecta a distintas industrias pero que en el caso de la siderurgia es crítico, pues se trata de procesos muy intensivos en el consumo de electricidad. “Los costos que se pagan en Chile por la energía son de los más altos en el mundo, lo que le resta mucha competitividad al acero fabricado en Chile en relación al que se importa. Este costo no es marginal pues es, al menos, un 60% más elevado que el que pagan los productores asiáticos”, complementa el timonel de la compañía acerera.

Durante el primer semestre, el consumo de aceros largos -barras, perfiles, alambrón, barras de acero para hormigón armado, perfiles estructurales y alambres- bajó 1,4% respecto a 2012 en el país, alcanzando 761 mil toneladas. En el caso de los aceros planos, el consumo aparente bajó 4%.

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